La decisión fue adoptada por el Tribunal Oral en lo Criminal 2 quilmeño y recayó sobre Ángel Saracho, de 26 años, quien fue condenado a perpetua por el delito de «homicidio triplemente agravado por alevosía, por el vínculo y por violencia de género» de la joven Mónica Garnica Luján, una estudiante universitaria quemada a fines de 2017 en una vivienda de Berazategui.
. El fallo fue coincidente con lo que habían solicitado en sus alegatos el fiscal del juicio Sebastián Videla y la abogada Claudia Perugino, representante de la familia de la víctima.
En tanto, los abogados particulares de Saracho habían pedido que sea absuelto porque no quedó comprobado que haya tenido la intención de prenderla fuego, que el contexto de violencia de género era «mutuo» y que él ya fue condenado por los «medios» de comunicación.
Tras los alegatos y antes de conocer la sentencia, el imputado había asegurado en sus «últimas palabras» que la muerte de la Mónica se trató de un «accidente».
Una de las pruebas que tuvo en cuenta el tribunal para condenar a Saracho fue el testimonio que dio durante el juicio la testigo Claudia López Rivera, amiga de Garnica Luján, quien contó que la víctima le había comentado sobre las agresiones a las que el imputado la sometía.
También basaron su acusación en que el propio Saracho, al declarar en el juicio, se situó en el lugar donde él prendió fuego la ropa de ella durante una discusión, aunque aclaró que Garnica Luján se arrojó sobre las llamas.