Santa Diabla1achicasEn febrero de 2017, cuatro chicas fueron baleadas por la espalda, muriendo acribilladas dos de ellas y las otras dos, luchaban por sus vidas.
Recibieron mas de 20 disparos y no les robaron nada tras el misterioso ataque a tiros cometido en Florencio Varela.
Según informaron fuentes policiales del caso en aquel momento, las jóvenes Sabrina Barrientos y Denise Juárez -de 16 y 17 años- fueron baleadas por la espalda cuando caminaban por Senzabello y Los Andes.
Las menores habían estado en el boliche ‘Santa Diabla’. Nunca se esclareció debidamente la llamada ‘Masacre de Varela’ y hasta se involucró a un joven como presunto autor, lo que no fue aceptado por prácticamente nadie.
Hace pocos días atrás, la Policía Bonaerense allanó ‘Santa Diabla’ «descubriendo» el ejercicio de la prostitución ligada a la actividad conocida como «presencia», y se investiga la presencia de chicas menores de edad en el lugar y en la actividad.
Ahora ¿La Policía no entendió que cuando acribillaron a las chicas de Varela, éstas salían de ‘Santa…’ aún siendo menores, y que siendo menores hacían ‘presencia’?.
La policía detuvo en Florencio Varela a dos hombres y una mujer acusados de «Facilitación y Promoción de la prostitución» en ‘Santa Diabla’, ubicado en Av. Calchaquí al 5200 de Florencio Varela.
Según se informó, a raíz de una denuncia sobre la existencia de una posible red de trata de personas que operaba en boliches de la zona sur del Conurbano Bonaerense, personal de la DDI de Quilmes en conjunto con la Dirección de Trata de personas y el fiscal interviniente, llevaron a cabo una investigación que contó con escuchas telefónicas y trabajo de campo.
Del material analizado, los investigadores lograron establecer que en el sector Vip de ‘Santa Diabla’, más de una decena de mujeres trabajaba de ‘coperas’ y ‘presencia’ acompañando a los clientes induciéndolos a consumir bebidas en el bar.
Y si los asistentes lo requerían, las jóvenes ofrecían servicios sexuales, siendo las ganancias obtenidas, repartidas entre las tres personas que ‘regenteaban’ la actividad en el local nocturno.
Esta modalidad no es nueva en la zona.
Desde estas páginas advertíamos que dichas chicas suelen verse, también, en ‘Vanner’, un boliche que funciona en El Pato protegido por el municipio de Berazategui por ser el dueño, el conocido jugador boquense ‘Pipa’ Benedetto, y donde las menores, el alcohol y ‘lo que sea’ parecen tener «vía libre».
También en el reducto ‘Donner’ de Mitre y 5 de Berazategui, reciben las chicas de ‘presencia’, en muchos casos menores, con la ‘vista gorda’ del municipio y -aseguran- el ‘guiño’ de alguna fiscal de la zona.
La llamada ‘presencia’ en la zona sur, la maneja entre otros, la gente de ‘Santa Diabla’, de la mano de Damián Faldetta y otros personajes de la noche, quienes ya se ocuparon de llamar a los medios para ‘aclarar’ que en el reducto «no se ejerce la prostitución», cosa que -en cierto modo- tiene un viso de realidad ya que las chicas que promueven el consumo, cobran un porcentaje por las ganancias obtenidas en el boliche donde concurren, aún siendo menores.
En 2017, cuando acribillaron las chicas de Florencio Varela, siendo menores estaban en ‘Santa…’; dos años después, sigue lo mismo -aún tras la muerte de las chicas- lo cual muestra el gran y corrupto negocio que hay detrás de todo esto.
Por ejemplo. El procedimiento de esta semana la DDI de Quilmes lo hizo por intervención de la Justicia, no por una investigación propia de la Policía.
La mayor parte de los uniformados que hacen ‘adicionales’ en la movida nocturna de los fines de semana, pertenecen a la DDI y a Narcotráfico quilmeño, dependencias que deberían hacer inteligencia, operativos sorpresa y controles en las zonas aledañas a los boliches para evitar el tráfico y consumo de drogas, la asistencia de menores de edad a los boliches, la identificación de las jóvenes que salen con clientes de dichos reductos y otras medidas destinadas a combatir la corrupción, prostitución y otros delitos que se vinieron sucediendo -salta a la vista- aún desde antes de las chicas acribilladas y que solo fueron ‘descubiertas’ por una denuncia y el seguimiento de un fiscal.
La movida nocturna mueve mucho dinero, reparte mucho dinero y deja mucha ganancia. El tráfico de drogas y la explotación sexual sigue vigente, pese a todo…