Durante una cumbre que se llevó a cabo en Avellaneda, Axel Kicillof dijo a los intendentes y a los candidatos a serlo, que no quiere que se «relajen” por los números de agosto. Asimismo alertó por los efectos de la última devaluación.
Para evitar que haya un relajamiento de los esfuerzos luego de la amplia victoria conseguida en las PASO, Axel Kicillof y los intendentes del peronismo mantuvieron una cumbre bajo la premisa de «poner quinta a fondo a las generales».
El candidato a gobernador ocupó el centro de la mesa cabecera y lo flanquearon a la derecha el intendente y presidente del PJ bonaerense, Fernando Gray (Esteban Echeverría) quien estuvo a cargo de la convocatoria; Gabriel Katopodis (San Martín), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), el diputado provincial Carlos ‘Cuto’ Moreno (Tres Arroyos), Mario Secco (Ensenada), Constanza ‘Coty’ Alonso (Chivilcoy) y Marisa Fassi (Cañuelas).
En tanto a la izquierda de Kicillof se ubicaron Ferraresi, Fernando Espinoza (La Matanza), Mario Ishii (José C.Paz), Gustavo Menéndez (Merlo), la senadora provincial Teresa García, Andrés Watson (Florencio Varela), Fernanda Raverta (Mar del Plata) y Florencia Saintout (La Plata).
En el justicialismo saben que están cerca de recuperar la Provincia y los distritos perdidos en 2015 pero «la elección no está ganada».
«No aflojen no hay que quedarse quietos un segundo», fue la arenga de Kicillof, que cerró el encuentro luego de las exposiciones de los intendentes -habló uno por cada sección electoral-.
En su intervención mencionó datos estadísticos de la elección y detalló el impacto de las medidas anunciadas por el gobierno de Mauricio Macri.
La convocatoria fue en el polideportivo municipal Delfo Cabrera de Avellaneda. También estuvieron todos los candidatos «sin tierra» que buscan arrebatarle una ciudad al Pro o al radicalismo.
Kicillof llegó acompañado de sus padrinos políticos, el diputado Guillermo “Cuto” Moreno y la senadora Teresa García.
Por el lado del massismo estuvo el diputado nacional Raúl Pérez y Cecilia Moreau, armadores de Sergio Massa en el territorio bonaerense.
El diputado nacional kirchnerista Leopoldo Moreau fue otro de los asistentes.
Además del análisis, Kicillof soltó dos frases que fueron música para los oídos de los asistentes: «Los intendentes van a tener un gran protagonismo en mi gobierno», prometió, y a cambio demandó «recuperar la esperanza y recuperar la fe en la provincia de Buenos Aires».
«En esta elección ningún municipio es más importante que el otro, porque para ganar necesitamos a todos», fue otra de las frases del candidato del Frente de Todos.
A la salida Gustavo Arrieta, intendente de Cañuelas, reconstruyó el diálogo: «nos dijo que es importante estar cerca en una situación que es extremadamente compleja para nuestras comunidades» dijo.
También marcó que «a partir de la devaluación desgraciadamente se ha profundizado esas condiciones que colocan a la mayoría de nuestros vecinos en una situación dolorosa».
Por eso, remarcó, «es tiempo de estar cera, de generar esperanza, de hablar y de saber que podemos construir otro país y otra provincia».Kicillof intendentes