Inconfundible con su Fiat 600, responsable del audio en cientos de actos del doctor Mussi o de Patricio, Donato Di Tocco siempre matizaba con una sonrisa los ruidos o chillidos que escapaban de los bafles, pese a su intención de manejar el volúmen a sdiscreción.
Pero su muerte repentina golpeó duro especialmednte por su conocida humildad y hombría de bien. Dios lo llevó al descanso imprevistamente. Vaya nuestro acompañamiento en el dolor que sufre su Familia. Dios consuele sus corazones.