Un gigantesco y roto tanque de agua de fibra de vidrio -del tamaño de un auto chico- se ubica desde hace tiempo en la intersección de la Ruta provincial 36 y Av. Antártida Argentina, en Berazategui.
El enorme adefesio abandonado, entorpece bastante la visual tanto de quienes transitan la ruta provincial como para los que van por Antártida Argentina cuando llegan a su cruce con la parte bonaerense de la Ruta nacional 2.
Los comerciantes y vecinos del lugar aseguran que «nos cansamos de reclamar, muchas veces pedimos que lo retiren… ya hubieron choques y problemas inclusive para los que intentan cruzar con el semáforo, pero sigue estando allí, como un silencioso monumento al me importa un cuerno…» dicen.