Hace apenas un par de semanas atrás, el presidente del club ‘Naranja’, Roberto ‘Mata’ Rodríguez, dijo que en los próximos días cerraría el acuerdo con la Fundación propietaria de las tierras de la ADB, para «disponer de 20 hectáreas que le cedería en concesión la Fundación…» lo que, si bien a algunos los sorprendieron y hasta casi con alegría vieron un ‘negocio’ a corto plazo, otros fruncieron el ceño reprobando las afirmaciones del dirigente de fútbol.
«Primero, que él ni siquiera tiene homolo-gada la autoridad como presidente del club de fútbol, que fue resuelto en un tribunal de Quilmes pero el acuerdo aún está sin homologar -nos explicó gente de la histórica Fundación, que a su vez agregaron que «Lamentamos mucho estas chicanas del señor Ro-dríguez, que él disfraza de anuncios cuando en realidad deberíamos tomarlos como ‘aprietes’ hacia nosotros, porque no hay na-da sobre eso, no resolvimos nada, no vamos a hipotecar el futuro del club dando 20 hectáreas a largo plazo, para que dentro de un par de décadas allí sigan funcionando costosos centros comerciales que no podrán ser sacados por las inversiones que hicieron, y que obligarán a la A.D.B. a seguir renovando los contratos de explotación de las tierras por años, cuando en realidad nosotros buscamos que las históricas tierras compardas, sean para el fútbol, y para sacar a los chicos de la calle».
También analizaron el papel del ‘Mata’ Ro-dríguez: «Si hubiera tanto acuerdo como él le dice a la gente, no habría recurrido a la Justicia para presionarnos para entregarle las tierras para sus negocios, porque él sabe que los papeles están tan bien hechos que ni aún con los aprietes judiciales que recibimos, lograron hacernos ceder a la historia de las tierras de la Asociación Deportiva Beraza-tegui».
«Los anteriores presidentes que se fregaban las manos por el manejo del fútbol, no fueron tan osados como Rodríguez, que no le ocultan a nadie su ambición de negocios en las tierras compradas con otros fines. Fíjese que el anterior, Angel García, también quiso negociar las tierras y hasta había elaborado un proyecto para un barrio privado con un centro comercial, que ni siquiera había hablado con la Fundación, y cuando cerró preacuerdos con supuestos inversores, vino a presionarnos para ceder a sus negocios, y no tuvo éxito» recordó la gente de la Fundación, quienes agregaron: «Hoy este señor directamente aprieta directo o con la Justicia, para quedarse con el manejo del club de fútbol, y de las tierras donde él quiere traer inversores que construyan por décadas, y que al fútbol apenas le quedarían un par de hectáreas y la cancha… Son terribles estas personas!» cerró.Mata