Los casos de dengue pasaron de 194 a 261 en la provincia de Buenos Aires en solo una semana. Las lluvias y las altas temperaturas colaboran para el desarrollo del vector.
Mientras avanza la lógica preocupación por el coronavirus en el país y en el mundo, los casos de dengue, la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes aegypti, son cada vez más en territorio bonaerense. En la última semana, pasaron de 194 confirmados a 261, es decir un 35 % más, mientras se estudian otros 360 como probables.
El 39 % de los casos ya son de circulación autóctona y el brote se extiende a 23 municipios, seis más que la semana pasada.
La circulación viral se presenta en San Martin, Vicente López, Malvinas Argentinas, San Miguel, San Isidro, Escobar, José C. Paz, Tigre, Quilmes (Ezpeleta Oeste, Bernal Oeste), Lomas de Zamora (Ingeniero Budge), Lanús (Monte Chingolo), Avellaneda, Berazategui (Los Ciruelos), Almirante Brown, Esteban Echeverría, Tres de Febrero (Villa Bosch), Merlo, Moreno, Ituzaingó, Hurlingham, Morón, La Plata (zona centro y Gorina) y La Matanza.
Las altas temperaturas y las precipitaciones que se vienen dando a lo largo y ancho de la provincia colaboran en el desarrollo del vector, por lo que las autoridades sanitarias piden extremar medidas contra el Aedes aegypti, un mosquito domiciliario que se cría en pequeños recipientes con agua.
De acuerdo al último Boletín Epidemioló-gico difundido por el Ministerio de Salud provincial, se identificaron en territorio bonaerense tres de los cuatro serotipos de la enfermedad: DEN-1 (49 casos), DEN-2 (13 casos) y DEN-4 (124), lo que constituye una de las mayores preocupaciones de las autoridades sanitarias.
Es que la infección por uno de los cuatro serotipos del virus del dengue da inmunidad contra ese tipo viral, pero una persona puede volver a contraer la infección por otro serotipo, lo que en la mayoría de esos casos constituye el desarrollo de dengue grave (lo que antes se denominaba dengue hemorrágico), enfermedad potencialmente mortal.
Cabe señalar que la enfermedad ya causó la muerte de tres personas oriundas de los municipios de Avellaneda, Almirante Brown y San Martín.
Desde la cartera sanitaria que conduce Daniel Gollan insistieron en que «los esfuerzos de control de las enfermedades transmitidas por estos mosquitos se basan en la reducción de sus lugares de cría y no de los insecticidas aplicados».