El ministerio de Salud de la Nación marcó que, en caso de no adoptarse las medidas de aislamiento, Argentina llegaría a 2 millones de infectados y 20 mil muertos.
Un reporte elevado al presidente Alberto Fernández por parte del Ministerio de Salud proyecta que, en un escenario optimista por tomar medidas de manera temprana, el país podría tener éxito en el objetivo de “aplanar la curva” de los contagios. Eso implicaría llegar a junio con unos 253.000 casos, una cifra que el sistema nacional de salud estaría en condiciones de atender sin un desborde.
La conclusión fue adoptada tras el análisis detallado de la evolución de la crisis en China y los países europeos más golpeados por la enfermedad.
El reporte señala cómo en la Argentina se fueron tomando las medidas de suspensión de las clases, cancelación de espectáculos, aislamiento social, cierre de fronteras y otras restricciones con una rapidez mucho mayor a las adoptadas en los países que hoy enfrentan los escenarios más graves, como Italia.
Pero advierte que, si no se actuara con la dureza necesaria o si el nivel de acatamiento por parte de la población fuera bajo, entonces el riesgo se elevaría, de manera que se produciría el inevitable colapso del sistema de atención médica.
En ese escenario pesimista, los contagiados pasarían a la pavorosa cifra de 2,2 millones en el mes de mayo, con una estimación de 20.000 muertes.
Aunque plantea todos los escenarios sin eliminar ninguna posibilidad, el reporte plantea que, gracias a haber empezado con las medidas drásticas una semana antes que en Europa (contando las medidas desde la aparición del primer infectado), y se continuara en esa línea, “podría esperarse un buen resultado de evolución de la epidemia que permitiría dar respuesta a las necesidades de la población”.
Fue en base a este informe que el presidente Alberto Fernández decidió endurecer las medidas restrictivas de la circulación y que admitiera la posibilidad de que la cuarentena pudiera extenderse incluso más allá del fin oficial del 31 de marzo. «No me va a temblar el pulso para extender la medida si fuera necesario», dijo el mandatario en una entrevista televisiva.
En ese sentido, se mostró determinado a aplicar sanciones severas para «los estúpidos» que infringen el aislamiento o que se han desplazado en automóvil desde sus ciudades de residencia hacia las zonas vacacionales.
«Depende de lo que estamos haciendo en este momento -dijo el presidente-. De quedarnos encerrados. De entender que, si salíamos, la posibilidad de contagiarnos crece. Y que, además, si nos contagiamos es mucho más débil la posibilidad de atendernos. No es lo mismo que nos contagiemos a un ritmo de 10 en un país que tiene 20 camas, que si nos contagiamos de a 40 en un país que tiene 20 camas. Porque va a haber 20 que no van a tener atención. Eso es lo que los argentinos tienen que entender. Para que no nos pase el peor escenario tenemos que quedarnos en casa».
En el documento elevado al presidente, se comparan las prácticas de los países que han logrado controlar la epidemia, como China y Corea del Sur, en comparación con los casos más complicados como Italia y España.coronavirus gente