El confinamiento preventivo que dispuso el gobierno nacional como parte de la emergencia sanitaria, disparó los casos de violencia de género.
Las denuncias virtuales se multiplicaron, sin embargo en algunos las oficinas de denuncia aparecen como lugares clave, pero están cerradas.
Un caso es paradógico, en septiembre de 2008 la Corte Suprema decidió que la violencia de género era tan grave como para merecer una oficina propia.
A instancias de Elena Highton de Nolasco se creó la Oficina de Violencia Doméstica. Sin embargo, esa dependencia se encuentra cerrada y no cuenta con instancia de teletrabajo. Curioso, las denuncias no son consideradas como algo escencial.
Esa oficina apenas tiene activos sus canales electrónicos para recibir denuncias por violencia de género, denuncias que bajaron drásticamente desde que se dispuso el aislamiento social obligatorio por la pandemia del coronavirus.
En la primer semana de la cuarentena, la oficina de la Corte había recibió un total de 26 denuncias, cuando antes de la cuarentena el promedio era de 50 por día.
Es algo previsible: el no salir a la calle dificulta el acceso a una comisaría o una fiscalía. Las llamadas a la línea 144, por su parte, se dispararon un 60 por ciento.
Por esas complicaciones se están tomando medidas. Por ejemplo, el ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación habilitó tres líneas de teléfonos por Whatsapp (11-2771-6463, 11-2775-9047 y 11-2775-9048) para que se puedan hacer denuncias por esa vía sin la necesidad de salir de sus casas o exponiéndose a una llamada que pueda ser escuchada por el agresor.
Según pudo saberse, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires -por ejemplo- generó desde que se activó el confinamiento obligatorio una serie de canales como mail, sitios web y números de WhatsApp para agilizar denuncias.
Pero el problema ocurre en los sectores más humildes a quienes es dificil llegar con la difusión de esas vías para denunciar.
Desde la Fiscalía General de la ciudad de Buenos Aires se intensificaron los llamados telefónicos con las mujeres. «El contacto presencial está reducido a casos muy específicos. Pero tenemos 70 referentes de contacto que llaman por teléfono y seguimos cada caso. Dependiendo de la conflictividad lo hacemos todos los días o todas las semanas», explicó Ana Barata Vallejo, Secretaria de Políticas de Asistencia Integral a la Persona Afectada por el Delito. «Hay que prestar más atención a la palabra, a la entonación, porque no es lo mismo que el cara a cara», agregó.
Según un informe, las denuncias -entre correos y contactos telefónicos- superaron los 8.600 pedidos de ayuda desde que se inició la cuarentena.
En la provincia de Buenos Aires, una aplicación unificará la recepción de las denuncias por violencia de género y se complementará con una campaña comunicacional para difundir las vías de ayuda para víctimas de violencia de género. Estas medidas se definieron luego que un relevamiento de la línea 144 en la provincia de Buenos Aires revelara un incremento de llamados de casi el 60 por ciento a partir de la cuarentena.violenciafamiliar