Un presunto negociado de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas, salió a la luz ante el conocido caso de Andrea Musticchio, que estuvo varada en Madrid, y que puso sobre relieve las irregularidades y los negocios de las aerolíneas al momento de traer a los compatriotas que están en el exterior.

La referida argentina contó que con su marido y su hija decidieron hacer un viaje familiar el 26 de febrero por la empresa Iberia. “Viajamos mucho tiempo antes de que el presidente prohibiera salir del país, teníamos fecha de regreso al 20 de marzo. Al estallar la pandemia, la empresa nos canceló el vuelo una semana antes”. Nunca les devolvieron el dinero y la compañía les sugirió que lo reclame en Argentina.

Así fue que, la mujer y su familia tuvieron que quedarse en la capital de España, uno de los principales fotos de infección del mundo. En el medio de la angustia, Musticchio destacó el trabajo de la embajada Argentina en Madrid, diciendo: “Tengo sólo palabras de agradecimiento, se han preocupado mucho por nosotros, pese a que el gobierno no manda partidas, porque es mentira eso que dijo el presidente de que iban a asignarnos recursos”.

Finalmente, desde Argentina, les compraron tres pasajes por Aerolíneas Argentinas y pudo viajar el 25 de abril. “Cancillería manejaba el cupo gente, la mitad del avión tenía prioridad, la otra mitad eran argentinos que querrán volver lo antes posible”, dijo Andrea. Al ser consultada sobre la selección de los pasajeros, aseguró que “la mitad del avión estaba compuesto por personas mayores, embarazadas y personas de riesgo; la otra mitad por personas comunes desesperadas por volver que llegaron a pagar el pasaje 200 mil pesos”.

La argentina dejó en claro que el gobierno no solo no está repatriando a su gente, sino que está permitiendo que Aerolíneas Argentinas haga un negocio a costa de la angustia y la desesperación de miles de argentinos varados que solo desean volver a su casa.