La Organización Internacional del Trabajo alertó que la Argentina perderá 860.000 empleos por la pandemia, pero recordemos que el coronavirus llegó en plena destrucción de fuentes laborales. Las mujeres, las más perjudicadas.

«Argentina podría ir a una tasa de desempleo de 20 puntos. Ahora, el problema es que no vayamos a 30 puntos. Si ya hoy estamos empezando a retirar estímulos fiscales, estamos empezando a correr el riesgo no de hiperinflación sino de hiperdesempleo, que me parece es el más relevante en un evento como el COVID-19» evaluó la OIT, que reveló que «las horas de trabajo, a nivel mundial, disminuyeron del 14% en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a la pérdida de 400 millones de empleos a tiempo completo (sobre la base de una semana laboral de 48 horas).

Este es un incremento considerable con respecto a las estimaciones de previas (publicadas el 27 de mayo), que preveía una disminución de 10,7% (305 millones de empleos).

Las nuevas cifras reflejan el agravamiento de la situación en numerosas regiones durante las últimas semanas, sobre todo en las economías en desarrollo. A nivel regional, la pérdida de horas de trabajo fueron: Américas (18,3 por ciento), Europa y Asia Central (13,9 por ciento), Asia y el Pacífico (13,5 por ciento), Estados Árabes (13,2 por ciento) y África (12,1 por ciento).

«De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el PBI argentino caerá entre el 8,25% y el 10%. Así, nuestras proyecciones indican que como consecuencia del impacto de la pandemia se perderían este año entre 750.500 y 852.500 empleos en el país«, le reseñó Pedro Américo Furtado de Oliveira, director de la OIT en Argentina.

El escenario pesimista refleja el análisis realizado para la edición de 2020 de Perspectivas de la Economía Mundial, de la OCDE, donde el recrudecimiento de la COVID-19 en el cuarto trimestre de 2020 requiere de una segunda oleada de restricciones económicas. 

El escenario se modeliza a partir del supuesto de una pérdida de horas en el cuatro trimestre con respecto a la pérdida el del segundo trimestre, que es proporcional a la pérdida relativa de PIB, según lo calcula la OCDE.