La situación de inseguridad reinante en el Conurbano, lógicamente tiene su capítulo cada vez mas grave en Berazategui, como en el resto de los municipios del AMBA.
Serían 7.500 los delincuentes liberados por los jueces, so pretexto de peligrar contagios del coronavirus. 7.500 delincuentes que sin dudarlo, retomaron al unísono su andar al margen de la ley.
Las comisarías tienen abarrotados sus calabozos con detenidos; las cárceles no reciben detenidos. No hay alcaidías en el distrito. Los jueces y fiscales no dejan detenido a nadie porque -simple y trágicamente- no hay donde alojarlos.
O sea que la Policía deberá «excusarse» de detener malandras en las calles, porque ni los comisarios, ni los fiscales ni los jueces quieren recibir.
La Policía de Berazategui, que tiene Jefe nuevo desde hace 2 meses, no tiene recursos suficientes para enfrentar la ‘pandemia delictiva’ que se vive, donde el malandraje no se queda en casa. El comisario Inspector Pussatti tiene equipo para batallar contra la delincuencia, pero no hay destino final para los detenidos porque simplemente no hay donde llevarlos.
La Policía de Berazategui no cuenta con móviles ni personal suficiente para contrarrestar el accionar de la delincuencia.
Frente a la creciente actividad de los ‘motochorros’, Berazategui cuenta con solo 6 motos policiales para cubrir 217 km².
En el caso de la cartera de Seguridad municipal, hasta no hace mucho se veían varias camionetas Amarok con sus balizas azules (similares a las de la policía) recorriendo el distrito, que hoy prácticamente han desaparecido de las calles del partido; asimismo llegó a tener mas de 200 cámaras en actividad permitiendo un rastreo de imágenes constante desde el COM operativo, que funciona en 149 y 18A.
Actualmente se estima que no funcionan mas de 30 cámaras.
Berazategui está saturada de hechos de violencia, entraderas, motochorros, heridos, golpeados y homicidios, aparte de las entraderas, los hurtos con ingresos a las viviendas, abuelos golpeados, maltratados y asesinados; todas las formas de delito, in crescendo en un distrito que, como los demás del Conurbano, carecen de intervención de la ley, la justicia y el Estado.
Tanto la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, como su par bonaerense Sergio Berni, parecen carecer de criterios firmes para enfrentar la matanza de trabajadores, jóvenes, abuelos y quien se cruce, que impunemente actúa a diario.
Nadie parece haber reparado que un abuelo durmiendo en su casa, sorprendido por 5 delincuentes, golpeado y torturado, que logra zafar y apoderarse de un arma termina matando a uno de sus agresores, no solo es tratado como delincuente por el propio Estado sino que la familia del pistolero, delante de la policía y de las cámaras de televisión, amenazan de muerte al abuelo y nadie interviene en consecuencia.
La cacería desatada contra la población cuenta con el apoyo -evidentemente- de las autoridades que nada hacen por defender al ciudadano, y que muestra exprofeso que aquel que intente defenderase, termina preso, acción propia del comunismo cubano donde si miraban la propiedad o algo de los demás, había que cedérselo sin reclamar, so pena de muerte.
Nos siguen asaltando, robando, lastimando y matando.
Pero la ministra de Seguridad nacional dijo ante las cámaras que los delitos bajaron, atacando -como siempre- al periodismo que, según ella, visualiza los hechos, dejando al descubierto la incipiente miopía de los Estados nacional y Provincial que ve de todo, menos la matanza de ciudadanos que vivimos día a día…Frederic