El Gobierno Nacional haría el anuncio en las próximas horas, y se suma a los estudios de otras dos farmacéuticas extranjeras en el país.
Luego de que China patentara el desarrollo de su vacuna contra el coronavirus, el Gobierno anunciaría la prueba en Argentina de esta línea de investigación.
Este estudio seguiría la misma línea que el ensayo de Pfizer y BioNTech en el país, que también producirá la alternativa de la Universidad de Oxford.
La confirmación de la llegada del proyecto ‘Beijing’ se haría en las próximas horas y el acuerdo garantizaría el abastecimiento futuro de este antídoto contra el Covid-19 en caso de que resulte exitoso.
De hecho, el ministro de Salud, Ginés González García, aseguró en una entrevista reciente que estaban en conversaciones con China, que «está al borde de hacer la fase clínica acá».
«AstraZeneca no es el único, trabajamos en punta con tres, uno está haciendo la fase clínica acá que es Pfizer y el otro es un productor chino que está al borde de hacer la fase clínica acá», anticipó el funcionario.
En ese sentido, el acuerdo le permitirá a la empresa estatal SinoPharm realizar los ensayos de Fase III en territorio argentino.
De esta manera, seguiría un procedimiento similar a las pruebas con voluntarios que Pfizer (EEUU) y BioNTech (Alemania) ya realizan en el Hospital Militar de Capital Federal.
Liu Jingzhen, presidente de la compañía farmacéutica china, adelantó que «empezará a comercializarse a fines de este mismo año». Además, dijo que «la vacuna costará menos de 1.000 yuanes, unos 140 dólares, y será dada en dos dosis con 28 días de diferencia entre sí».
Por otro lado, señaló que «será necesario que se vacunen estudiantes y trabajadores de las grandes ciudades pero no aquellas personas que residen en zonas con baja densidad de población. «No todos los 1.400 millones de personas del país tendrán que ponérsela», dijo Liu.
Un aspecto clave es que «la planta industrial que la farmacéutica tiene en Pekín -a la que se suma una locación satélite en Wuhan- es la fábrica de vacunas para combatir el coronavirus más grande del mundo: estaría en condiciones de producir nada menos que 200 millones de dosis anuales».