La querida militante peronista e histórica seguidora de este Semanario y del programa El Tribuno, Isabel Villalba, del barrio Primavera, fue llamada al descanso, víctima de el virus tan temido que sigue haciendo estragos en la humanidad.
Desde estas páginas queremos acompañar a la Familia de Isabel, rogando que Dios los consuele por la dura pérdida.