El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación clausuró definitivamente el zoológico de Luján, tras serias denuncias que pesaban en contra de dicho parque de animales Desde el Gobierno se había advertido a los propietarios al respecto, y tras reiterados incumplimientos a las normativas vigentes se tomó la dura decisión.

El Gobierno nacional clausuró ayer lunes por irregularidades el Zoológico de Luján, que desde su creación fue conocido como el único del país que permitía el contacto directo con los animales.

También se espera que la Justicia investigue las denuncias que realizaron organizaciones y vecinos sobre desapariciones y maltratos de la fauna del lugar, ampliamente publicadas por este Semanario.

El ministro de Ambiente, Juan Cabandié, sobre la situación del zoológico bonaerense, dijo: «La práctica de exhibir y encerrar animales es una aberración de otra época. Vamos a transformar estos espacios en lugares de bienestar y preservación de la fauna silvestre«.

En medio de discusiones con los empleados del lugar que se oponían a la medida, el funcionario sostuvo que la idea es que el zoo se reconvierta en un ecoparque, al igual que otros establecimiento similares, como el que tiene lugar en la ciudad de Buenos Aires.

Los trabajadores también se enfrentaron con representantes de asociaciones defensoras de los animales y hubo momentos de tensión cuando rodearon una camioneta y comenzaron a tirarle piedras, y debieron interceder efectivos de la policía bonaerense.

Según los trabajadores, el dueño de la camioneta no era un ambientalista sino un ex empleado del zoológico.

La medida se implementó a través de una resolución ministerial, luego de transcurrir los diez días establecidos por una previa intimación para que el establecimiento regularice su situación, sin que el zoológico haya dado una respuesta positiva.

El Zoológico de Luján se creó en 1994, y desde sus inicios se mostró como un proyecto «innovador» a nivel nacional y mundial porque permitía a los visitantes interactuar con los animales salvajes.