La denuncia plantea un posible abuso sexual, por parte de un funcionario que responde a Victoria Donda, lo que habría sido el detonante de la ruptura entre la funcionaria del INADI y Daniel Menéndez, de Barrios de Pie.
Esa grave denuncia en el seno del espacio, multiplicaron las discusiones, acusaciones cruzadas en las redes sociales y, finalmente, ambas vertientes comenzaron a funcionar por separado en forma definitiva.
La problemática que terminó con la paz en SOMOS, el partido político que lanzó Victoria Donda en febrero de 2019, pocas horas después de romper con Libres del Sur, habría tenido que ver con un presunto caso de abuso sexual de parte de uno de los funcionarios más estrechos a la actual interventora del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).
Según el portal RealPolitik, se trataría de Alberto Vivanco, mano derecha de Donda, quien habría sido vinculado a un hecho de estas características.
La polémica incluiría a una sobrina oriunda de Santa Cruz. Vivanco ofició de jefe de despacho durante la diputación de Donda y es actualmente funcionario del ministerio de Desarrollo Social.
Paradójicamente, su hermana es Raquel Vivanco, quien actualmente se encuentra al frente del Observatorio de Violencias y Desigualdades del ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad.
Acorde a allegados a la interna de SOMOS, tanto Donda como la legisladora por el Frente de Todos Laura Velasco quien sería socia de Vivanco en un emprendimiento comercial- habrían intentado cubrir el escándalo puertas adentro del partido, pero Daniel Menén-dez, actualmente Coordinador del movimiento Barrios de Pie, llevó el caso ante Emilio Pérsico, quien tomó la decisión de suspender al acusado y ‘exiliarlo’ en Córdoba.
A partir de esta falta de coordinación en el accionar de los líderes del partido, comenzó a romperse definitivamente el espacio.
Pocas horas después, Menéndez se reunió con Cristina Fernández sin invitar a Donda, quien se enteró de la reunión a través de las redes sociales.
La titular del INADI respondió a través de un encuentro con los intendentes Fernando Espinoza (La Matanza) y ‘Juanchi’ Zabaleta (Húrlingham) en la búsqueda de abrir una rápida vía de escape hacia el Partido Justicialista.
Esta ruptura produjo una consecuencia inmediata: en amplios sectores del país, como La Matanza y Córdoba, por sólo citar dos ejemplos, militantes del espacio quedaron bajo un doble comando.
Esto ya está generando conflictos en la relación con el gobierno nacional. Por ejemplo, cuando ocurrió el reclamo de la Policía Bonaerense, el presidente Alberto Fernández se comunicó con Donda para pedirle que su espacio no marche, pero el sector de Menéndez marchó de todos modos a confrontar con los agentes de policía.
La ruptura entre la titular del INADI y el sociólogo y docente de la UBA pareciera no tener vuelta atrás, y SOMOS, otrora fuerza inventada por ellos, pasaría a formar parte de la triste lista de partidos políticos argentinos que nacieron y desaparecieron en el lapso de un parpadeo, sin pena ni gloria por el sendero político nacional.