El reconocido diario británico The Financial Times publicó un informe en el que explica la salida de un número creciente de empresas extranjeras de Argentina. El artículo afirma que «la culpa es del Gobierno por sus medidas y no por la pandemia del coronavirus».
El corresponsal del tabloide británico en Buenos Aires argumenta que «mientras el ministro de Economía, Martín Guzmán, presentaba el presupuesto 2021 con proyecciones optimistas (inflación de 29% y crecimiento de 5,5%), la compañía chilena Falabella anunciaba su salida del país y el Gobierno imponía controles de capital aún más estrictos para proteger sus menguantes reservas internacionales». «Un número creciente de compañías están recortando sus inversiones en la Argentina o volando del todo, por temor a las movidas crecientemente intervencionistas del gobierno», comienza el artículo que trata de «izquierdista» al gobierno nacional.

«Es una exageración decir que hay un éxodo masivo, pero las empresas están lidiando con una política que tiene una dirección crecientemente intervencionista que puede empeorar las condiciones económicas», dijo Keziz McKeague, asesor de McLarty Associates.
McKeague comenta que «tras el fallido intento de intervenir Vicentin, los enormes desafíos que el propio Gobierno impone a las empresas con controles de capital ‘draconianos’, restricciones a la importación y congelamientos de precios están haciendo que los negocios en algunos sectores, como los de consumo masivo, se vuelvan crecientemente insostenibles».
Si bien aclaran que el coronavirus fue un fuerte golpe para la economía argentina, «que está aún bajo uno de las más estrictas y largas cuarentenas del mundo, aclara que según analistas e inversores la causa principal de las empresas extranjeras para darle la espalda al país es el intervencionismo estatal que «no se ve en otros lados de la región».

Para terminar, el artículo señala que las proyecciones del presupuesto 2021 (29% de inflación) «son muy optimistas». Afirman que «se ve un camino directo a la devaluación». Para eso repasan una frase del economista Luis Secco, quien aclara: «Sólo están comprando tiempo».
LA CAÍDA EN LAS VENTAS
«Se llega a un país para quedarse y se espera que sea de por vida. Cuando en el sector privado tenemos ambientes estables, previsible, con reglas que se mantienen, todo fluye más fácil». Con esas palabras, en abril del año pasado, Pablo Ardanaz, country manager de Falabella en Argentina, se refería a la situación política del país, cuando las elecciones presidenciales de octubre daban como seguro perdedor a Mauricio Macri.
Es justamente Ardanaz quien mantiene constantes y numerosas conversaciones con la casa matriz, para ir dando cuenta de la operación en Argentina y afinar los detalles para determinar el diseño que quieren darle a la búsqueda de un nuevo socio. Ahí, las conversaciones más estratégicas las tiene con Gastón Bottazzini, el gerente general corporativo de Falabella. A pesar de que Bottazzini es argentino, no tiene una relación directa ni de larga data con la operación en Buenos Aires: llegó a la compañía desde McKinsey, en 2008, a hacerse cargo del área financiera para todo el grupo Falabella y desde 2018 como el máximo ejecutivo de todo el grupo, y antes de aterrizar en Chile, no pasó por las oficinas argentinas.
En todo caso, la relación entre Bottazzini y Ardanaz es cada vez mejor, cuentan quienes conocen del trato y no habría una responsabilización desde los cuarteles generales a los ejecutivos argentinos, porque entienden que dado el contexto global y político local poco pueden hacer, agregó el tabloide británico.
La dupla Bottazzini-Ardanaz, mantiene reuniones a diario. Después de esos encuentros, es el country manager el que hace la bajada a los equipos argentinos de Sodimac, Falabella Retail, CMR y seguros, de cómo hacer más eficiente la operación, y es él quien determinará las tiendas que cerrarán en nuestro país. O más bien, las primeras tiendas que cerrarán, porque de seguro, dicen conocedores del proceso, este es solo el inicio de un trabajo que tiene como fin encontrar el punto de equilibrio. O un nuevo socio que quiera seguir a su manera.
Este ingeniero industrial de la Universidad Tecnológica Nacional y MBA de la Universidad del CEMA llegó a Falabella en Argentina en 2007, primero como gerente de negocios de Sodimac, y en 2011 fue ascendido a la gerencia general de la filial de mejoramiento del hogar, cargo que mantiene en paralelo con su función de country manager, que asumió en agosto de 2016.
Ardanaz también es parte del consejo directivo de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), entidad sin fines de lucro que participa en temas de contingencia argentina. Antes de Falabella, estuvo seis años en BGH, que además de Argentina y Latinoamérica, tiene sedes en África.