Si bien la evidente decisión del intendente Mussi es acompañar a los comerciantes en la difícil coyuntura que se vive en el Mundo entero por el COVID, alguien aún no asumió lo que hay que hacer y sigue con la fusta acicateando a los que intentan sobrevivir…
Los comercios gastronómicos no pueden abrir sus salones -por protocolo- de manera que lo único que les queda es atender en la vereda, sacando mesas. Pero el municipio les reclama un trámite para poder hacerlo! seguramente para cobrarles un ‘derecho’, cuando el comerciante no tiene derecho ni de salvar su negocio ni de pagarles los sueldos a sus trabajadores.
Creían que el concejal Marcelo Romio -comerciante del Centro- iba a interceder por esto, pero parece que el poder lo hace brillar por su ausencia…