«Las personas homosexuales tienen derecho a estar en una familia, son hijos de Dios, tienen derecho a una familia», dijo Francisco esta semana, apoyando la unión de personas del mismo sexo, algo rechazado de plano por la Santa Biblia.
El papa Francisco renovó el apoyo a la unión civil entre personas del mismo sexo y planteó su respaldo a que haya una ley «de convivencia civil» para los gays. «Las personas homosexuales tienen derecho a estar en una familia, son hijos de Dios, tienen derecho a una familia. No se puede echar de una familia a nadie, ni hacerle la vida imposible por eso», planteó el dirigente de la iglesia Católica mundial, en el documental «Francesco», del director ruso Evgeny Afineevsky que se estrenó esta semana en el Festival de Cine de Roma.
«Lo que tenemos que hacer es una ley de convivencia civil, tienen derecho a estar cubiertos legalmente. Yo defendí eso», señaló Jorge Bergoglio en el film que repasa varios ejes de su pontificado.
En 2018, el Papa ya había planteado una postura similar en un libro de entrevistas publicado por el sociólogo francés Dominique Wolton. «El matrimonio es la unión de un hombre con una mujer. Este es el término preciso. Llamemos a las uniones del mismo sexo ‘unión civil‘», había declarado.
Incluso en 2013, días después de asumir su pontificado, Francisco ya había planteado también su apoyo a la unión civil en una llamada telefónica que le hizo al teólogo Marcelo Márquez. «Me dijo ‘estoy a favor de los derechos de los homosexuales y en cualquier caso, también apoyo las uniones civiles de los homosexuales, pero creo que Argentina no está lista para el matrimonio legal‘», comunicó Márquez entonces, sin ser desmentido por el Vaticano en los días posteriores.
QUE DICE LA SANTA BIBLIA
Los dichos del sacerdote católico apostólico romano avalando las prácticas homosexuales que llegan inclusive a la unión civil de personas del mismo sexo, chocan absolutamente de frente con los preceptos bíblicos sobre los cuales -se supone- debería regirse el cristianismo.
En la Santa Biblia, en la primera epístola a los Corintios, 6: 9-10, Pablo, su autor dice: «¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni hombres que tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que acuestan con hombres, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios».
Claramente, la Palabra de Dios sobre la cual nació la iglesia primitiva y luego las evangélicas, protestantes etc, habla bien claro sobre que aquellas personas que tengan esas prácticas, están fuera del Reino de Dios, por lo que es inentendible que un sumo sacerdote de mando mundial, diga absolutamente lo contrario que la Biblia.
Mas explícito aún, San Pablo señala en sus escritos a los Romanos que «Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos. Ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador…» (Romanos 1).
Tremendo atentado del papa Francisco al libro de los orígenes de la religión cristiana, que deja bien en claro que Bergoglio está lejos, muy lejos de representar no a Dios, sino ‘algo’ de Dios, que ni siquiera puede sostener la Palabra