La Organización Mundial de la Salud y reconocidos patólogos, desmintieron a Ginés González García quien había asegurado que la vacuna llegará en marzo de 2021, tildando sus dichos de «falsas expectativas», y afirmaron que «el escenario más optimista se espera para el invierno de 2022 en forma masiva».
A pesar de las esperanzas de los pronosticadores, que aseguraron que «para principios de 2021 habrá una vacuna que podrá ser administrada en forma masiva a toda la población» o incluso de las buenas intenciones del ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, quien anunció que «en marzo podremos tener masivamente la vacuna contra el coronavirus», el avance de los laboratorios que están trabajando alrededor del mundo muestra otra realidad.
Incluso la patóloga Marta Cohen, reconocida internacionalmente, se encargó de desmentir a González García al asegurar que «son falsas expectativas. La vacuna más adelantada podría estar aprobada para fin de año y recién ahí se comenzará a producir, y esto debe hacerse en forma equitativa, no serán 25 millones para la Argentina».
La realidad, basada en la ciencia y en los avances de los diferentes laboratorios que se encuentran desarrollando la vacuna alrededor del mundo, marca que actualmente hay 213 proyectos en marcha. De ellos, un total de 178 se encuentran en ensayos preclínicos, que consisten en las primeras pruebas en células y animales.
Otros 22 atraviesan actualmente la fase 1, que corresponde a las primeras pruebas en decenas de personas voluntarias, lo que lleva meses de análisis y testeos. En fase 2, que consiste en pruebas a centenares de personas voluntarias, sólo hay 5. En fase 3, en donde la vacuna se comienza a inocular en miles de personas para observar los resultados a nivel masivo, sólo hay 8 proyectos. Y, finalmente, no hay ninguna que aún haya sido aprobada.
Los científicos de la OMS se mostraron recelosos de una vacuna aprobada con prisas y anticiparon que jamás se desarrolló una en tan poco tiempo.
La única vacuna en la historia de la ciencia que fue desarrollada con rapidez fue la del ébola, que tardó cinco años y hasta el momento mantiene el récord.
Actualmente, los científicos llevan sólo unos pocos meses trabajando en la del COVID-19 y el escenario más optimista es el de desarrollarla en un total de 18 meses.
Aún en este escenario, la OMS aseguró que no sería antes del verano europeo, equivalente al invierno argentino, del 2021 que la vacuna podría estar disponible en grupos de riesgo, pero no será hasta un año después cuando se podrá comenzar con el vacunado masivo.