El ‘otro’ fantasma del Concejo, Gabriel Kunz, señalado por su propio partido por no concurrir al Concejo, decidió aprovechar su excelente relación con el mu-ssismo -buscando su reelección del año que viene- e inventó un verso extraordinario, viniendo de alguien como él…
El siempre intrépido ex macri ahora neomussista, emitió un coqueto comunicadito señalando cuatro faltas solamente a las sesiones, poniendo a disposición de quien las necesite, las versiones taquigráficas y amenazando con accionar legalmente contra él. Claro que Kunz cayó en su propia mentira con ello, porque desde que empezó la pandemia, el Concejo en ningún momento deliberó con taquígrafos presentes, que si bien debería ser con sus presencias, para legitimar lo actuado en cada sesión, después de lo de Cuellas puede hacerse cualquier cosa en el recinto, como Kunz mintiéndole a la comunidad sobre lo que dice, ya que si alguien reclamara esas actas -Soto debería hacerlo con un abogado- encontrará que no existen, porque increíblemente, dos empleados administrativos del Concejo ‘hacen’ de taquígrafos, lo que no tiene ninguna validez legal ya que no pueden certificar nada, pero si -evidentemente- pueden pasarle datos disfrazados a Kunz…