El organismo internacional sostiene que «el préstamo no fue decidido por su Staff sino por una estrategia regional de Estados Unidos, para sostener un eje de gobiernos de centro derecha en la región».
La oficina de Evaluación Independiente del Fondo Monetario Internacional (FMI) fue muy autocritica en su informe anual sobre flujos de capitales y reconoció que «fue un error muy serio prestar USD 57 mil millones al gobierno de Mauricio Macri en Argentina».
El préstamo inédito del FMI trajo un fuerte prejuicio para el país que tiene «doble responsabilidad», la del prestamista y la del tomador.
Según el informe interno de este organismo «se debió profundizar con mayor ahínco en los riesgos».
Por su parte, funcionarios del Fondo mantiene que «la aceptación de este préstamo no fue decidida por el Staff del organismo sino por una “estrategia regional de Estados Unidos para sostener un eje de gobiernos de centro derecha en la región».
En un compilado de autocriticas el FMI reconoce que «no se trabajó bien los riesgos de aquel préstamo histórico, para un gobierno que estaba viviendo crisis autoinflingida, con inflación récord, falta de inversiones y sin crecimiento».
«En 2015 en Argentina, el Staff debió ser más firme en alertar sobre los riesgos de una remoción rápida de las restricciones a la cuenta capital y sobre la necesidad de fortalecer la macroeconomía para que esa apertura sea sostenible», comentó el organismo.
Por otro lado, el FMI parece «dispuesto a no recomendar ningún ajuste o alteración a los planes económicos que lleguen a condicionar el desarrollo de Argentina y de otros países deudores».