El seguimiento ‘radarizado’ a quince gobernadores peronistas que se manifestaron en los últimos días a favor de que el próximo año se suspendan las PASO y se convoque directamente a las elecciones generales legislativas, abrieron caminos de discurisón sobre el tema, que promete ‘dar pelea de fondo’ en muchas provincias.
A la hora de analizar cuales son los principales motivos de esta postura, se argumenta «la situación de emergencia sanitaria por el Covid-19 y el alto costo presupuestario de las primarias».
Sin embargo, los observadores creen que «se trata de explicaciones de relativo valor». Por un lado, se supone que para agosto de 2021, ya estarán levantadas las medidas de aislamiento y distanciamiento y en todo caso la distancia con la fecha de la elección general es corta -dos meses- por lo cual se entiende que no hay mucha diferencia. En lo que tiene que ver con lo presupuestario, llamó la atención que los gobernadores hayan invocado el asunto por primera vez…
Pero la interpretación más interesante del asunto, es que el ministro del Interior Eduardo Wado de Pedro está detrás de la movida, para instalar la idea de suspensión de las PASO. Para esa suspensión, se requiere una ley con mayoría especial de dos tercios, por lo cual sería inevitable un acuerdo con la oposición, que tiene sus motivos para estar de acuerdo.
Los positivos y negativos sobre esa suspensión, serían diversos. El gobierno podría estar especulando con que la situación económica mejorará en el último trimestre del año y que cuanto más tarde se vote mejor. Hasta ahora y a lo largo de 10 años de aplicación del actual sistema, en las PASO se demostró que la oposición carga con mayores dificultades que el oficialismo para llevarlas adelante.
Los costos de realizar dos campañas sucesivas -las PASO y la elección general- son altísimos, sobre todo para la oposición, que no cuenta con los recursos que sí tiene el Estado nacional. En lo político, también le suele resultar más sencillo organizarse en una alianza al oficialismo que a la oposición, donde hay menos verticalismo y mucho más debate.
En líneas generales, no parece que las PASO hayan dado malos resultados para el oficialismo. Podría ser entonces, que tratándose de una elección legislativa, el gobierno viera la posibilidad de que, sin la obligación de cerrar una alianza para participar de las PASO, Juntos por el Cambio podría dispersarse y entrar en crisis en distintas provincias.
Hasta ahora, las tensiones in crescendo entre Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri no muestran un horizonte de crisis como para pensar en una ruptura.
De llegarse a este punto, la suspensión de las PASO podría facilitar la crisis en Juntos por el Cambio, al no tener que presentarse en la justicia electoral hasta agosto.
Los técnicos en esto apunta que «Néstor Kirchner concibió las PASO como un complejo mecanismo para fortalecer el bipartidismo, ya que en la práctica quedan en el camino los partidos chicos. En más de una ocasión, por ejemplo en el 2011, las PASO sirvieron para anticipar el triunfo abrumador de Cristina Kirchner en primera vuelta. En la práctica, hoy funcionan como una primera vuelta anticipada y su principal objetivo formal, que es fomentar la competencia dentro de los partidos o alianzas, no se cumple en lo más mínimo. Todos los partidos o alianzas importantes se presentan con lista única y se olvidan de practicar la democracia interna» aseguran.