Pese a las graves denuncias que hicieron familiares de internados en un geriátrico de Carlos T. Sourigues –Berazategui– el mismo sigue funcionando a pleno.
Se trata del ‘Hogar de Abuelos La Nonna‘ ubicado en calle 214 N° 783 de Sourigues, Berazategui. Extrañamente, la búsqueda del geriátrico en las redes, dirige la dirección a calle 114 N° 2772 Berazategui, exactamente con el mismo nombre.
Gente que trabajó en el lugar asegura que el mismo carece de habilitación, y que son los mismos dueños de otro geriátrico ubicado a 300 metros del lugar, presuntamente también sin habilitar.
En el lugar, se observan a los abuelos en un estado calamitoso, de eventual abandono y suciedad, inclusive abuelos atados a las camas, lo que está prohibido por las leyes en vigencia.
Personal que trabajó
en el lugar y que renunció por la forma en que tratan a los pacientes, relató a este Medio lo triste de tener familiares en ese lugar: «Los sedan para que no griten, porque hasta los vecinos se quejan de los gritos de los abuelos que se escuchan preferentemente a la noche… tienen hambre y comen mal, puro hidrato de carbono, carne reciben -con suerte- una vez por mes… y el estado de suciedad es terrible, no hay gente de limpieza».
Adriana, quien renunció a su trabajo en el lugar, confirmó a este Semanario que «Hay abuelos durmiendo en camas en un garaje, algo que no entiendo como lo permiten las autoridades, porque mas allá de no estar habilitado y no tener cartel identificatorio en el frente de la casa, todo el barrio sabe que ahí hay un geriátrico con abuelos abandonados a su suerte…».
Las instalaciones muestran suciedad, cucarachas y falta total de higiene.
Ya renunciaron varias personas
que trabajaban allí y ante los reclamos no escuchados, prefirieron renunciar.
«No queremos que un día caiga una inspección y nos involucren… nosotros somos de salud, no de limpieza, pero es triste ver el estado en que están esos abuelos…» nos dijo la ex empleada del sitio.
El miércoles, un móvil de ‘Crónica TV’ se presentó en el lugar, pretendiendo aclarar el tema. Las dueñas del sitio, Yesica Quintana y Silvina Reynoso -presentes allí- negaron en todo momento el ingreso y ante la pregunta sobre la habilitación, solo se limitaron a decir «mis abogados están con ese tema».
En un momento de la entrevista, se presentó un señor -de apellido Volpe, dueño de un corralón ubicado a 200 mts. del geriátrico- quien en forma prepotente pretendió desmentir las imágenes mostradas por el canal de TV aduciendo que «fueron armadas…» pese a verse abuelos durmiendo en un garaje
Incluso arremetió contra la ex empleada denunciante de las anomalías y contra la movilera del canal, agrediendo a los gritos y amenazas, para luego retirarse de allí.
También supimos que las condiciones protocolares frente al coronavirus en el lugar son paupérrimas, y hay versiones sobre abuelos que contrajeron el COVID19 y fueron derivados a la Clínica Ranelagh, que funciona a pocas cuadras del lugar, sin que se evacúe el geriátrico ni intervenidas las autoridades.