Parece que el poder otorgado desde el Palacio de Cristal al edil Florentino Acosta, no solo no tiene límites, sino que tampoco tiene ideas…
Desde que asumió su cargo, Acosta apuntó su accionar a dos cosas: primero, a serrucharle el piso a El Adolfo R., para poder sentarse él en el despacho del veterinario.
Lo otro, agradar al Jefe movilizando vecinos a través de ‘malvinizar’ Berazategui.
Ahora, cada sesión que hay sirve para que el Cuerpo vote poner el nombre de ‘Islas Malvinas’ a diferentes barrios de Beraza-tegui, que por ésto, va perdiendo cada vez mas, su identidad barrial de tantos años.
Pero Omarzito, que hábilmente lleva agua para su propio molino dejando en el camino a sus ‘compañeros’ de bloque, le ‘vende’ al Cacique que solo él hace algo con los vecinos, sin contarle a su conductor que cada vez que los otros concejales pretenden hacer algo, éste voltea el emprendimiento sin titubear un instante…