Luego de una serie de eventos desafortunado, una Ferrari que perteneció a Diego Armando Maradona, quedó bajo el control del Estado luego de que se aplicara la ley de extinción de dominio sobre los bienes de doce miembros del clan Loza, acusados por tráfico y lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

La Ferrari F355 Spider, con la que Maradona asistía a los entrenamientos de Boca en la década del 90, era uno de los elementos de lujo que estaba en poder de la banda.

El propietario anterior del modelo había sido el empresario Amadeo Juncadella, pero cobró notoriedad cuando Maradona se puso detrás del volante: eran recordados sus arribos al predio de Ezeiza del equipo «xeneize» acompañado de su por entonces representante y amigo Guillermo Cóppola.

En 2005, y con tan solo 37.800 kilómetros recorridos, la F355 Spider terminó siendo subastada por Internet en un evento creado por Diego Armando Maradona Producciones S.A, en el que se recibieron unas 3.400 consultas y se concretaron un total de 66 ofertas.

El precio final de la subasta fue de 670.150 dólares. Pero se descartaron otras propuestas muy superiores y de dudosa procedencia, que llegaron incluso a los 4 millones de dólares.

Ese mismo auto, terminó siendo adquirido por el clan Loza en julio de 2009. Los narcos fueron su sexto propietario, y contaba con una cédula azul a nombre de Edwin, uno de los tres hermanos salteños de la organización delictiva (José y Valdemar son los nombres de los otros dos).

La Ferrari F355 Spider que perteneció a Diego Maradona y fue secuestrada en poder de una banda narco.

La Ferrari F355 Spider que perteneció a Diego Maradona y fue secuestrada en poder de una banda narco.

En diciembre del año pasado, Gendarmería secuestró esta Ferrari en un megaoperativo antidrogas y otros 25 automotores que pertenecían a la banda.

Este caso es el primero en llegar a la Justicia por una demanda de extinción de dominio, luego de que el juez federal Marcelo Dos Santos, a cargo transitoriamente del Juzgado Civil y Comercial Federal 10 de la ciudad de Buenos Aires, dispusiera que propiedades y sumas de dinero en efectivo queden bajo la tutela de la Agencia para la Administración de los Bienes del Estado.

La Ferrari F355 Spider fue enviada a un taller de chapa y pintura en la calle 21 de Berazategui, donde se la embelleció nuevamente y espera ser retirada por el Estado, para su remate.