Encontraron sin vida a una ballena Franca Austral en una playa cercana a Puerto Madryn, en la provincia de Chubut.

Durante la necropsia practicada al cetáceo, los investigadores encontraron que tenía alrededor de 128 centímetros de soga de nylon color verde y varios pedazos de elementos de plástico en sus intestinos.

​El ejemplar de ballena franca medía alrededor de 11 metros y fue remolcado hasta la zona conocida como “Cerro Avanzado”, en Chubut.

En ese lugar los investigadores del Programa de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral y del Instituto de Conservación de la especie procedieron a hacer la necropsia para intentar dar con las causas de muerte de la ballena.

Llevaba entre 3 y 5 días muerta en el lugar. Y, según los especialistas, se “trata del primer registro de muerte de una ballena por ingestión de basura plástica” en la zona.

Algunos pedazos de piel estaban desprendidos de su cuerpo, probablemente como consecuencia de haber encallado, pero a simple vista los investigadores no veían indicios de que la ballena haya sido impactada por algún tipo de embarcación, hasta que llegó basura plástica a su intestino.

Los especialistas aseguraron que la clase de soga de nylon encontrada en el cuerpo del cetáceo es la que habitualmente se utiliza en las redes de los barcos de pesca.

COMUNICADO DE CONSERVACIONISTAS

Por su parte, el Instituto de Conservación de Ballenas describió que los cetáceos después de pasar el verano alimentándose en el Atlántico Sur y en las aguas subantárticas, migran a la zona de crianza en Península Valdéz donde pasan el invierno, según dijeron a través de un comunicado

Barren la superficie del mar con la boca abierta, por la que ingresa el agua que luego expulsan y filtran a través de las barbas para atrapar su principal fuente de alimento, el zooplancton, los copépodos y el krill”, agregaron.

Durante su estadía en Península Valdés, las ballenas conviven con un puerto costero, actividades urbanas, industriales y turísticas que son fuentes de desechos antropogénicos (producidos por el hombre) que pueden terminar en el mar, y aunque la línea costera no está densamente poblada, predominan las bahías y golfos, donde el flujo de marea baja y la circulación de agua baja promueven la acumulación de escombros”, completaron.

Se estima que 11 millones de toneladas de basura y desechos plásticos llegan a los océanos cada año, lo que quiere decir que cada minuto un camión repleto de basura se vierte en el mar.