Pudo haber visto ‘desde afuera’ el paso del tiempo sobre su Berazategui de siempre, pero con 78 años -a un mes de sus 79- Juan José Mussi decidió bajar a la cancha, no ser un mero espectador.
Y lo impensado ocurrió. Un virus mundial atacó a todos, incluyendo Berazategui.
El tiempo político y administrativo, se detuvo por poco menos de un año. Todo parado, menos las necesidades de la comunidad. Cómo gobernar un municipio con la recaudación mas baja posiblemente de toda la historia, con un comercio apenas con un 20% de sus puertas abiertas, una enfermedad que comenzó a arrasar llevándose las vidas de -hasta ahora- unos 500 vecinos, pero habiendo afectado la salud y la humanidad de mas de 13.000 ciudadanos.
Mussi, fiel a su carácter de toda la vida, no retrocedió y se puso de pie a las puertas de un distrito que lo votó mayoritariamente y al cual habría que darle respuestas, mas allá del COVID.
Juan José Mussi tiene desde hace añares, como ‘mano derecha’, a Carlos Balor, casi con el mismo mando que el propio Mussi. Balor actualmente es secretario de Obras Públicas pero con rango de Jefe de Gabinete.
Generalmente, desde 1987 -fecha de su primer llegada como intendente- Juan José Mu-ssi armó buenos gabinetes, mas allá de algunos ‘descarriados’ que le llevan escaramuzas, siempre pudo conducir el distrito con presencia propia o a través de terceros.
Pero en este último mandato, Juan José Mu-ssi cometió lo que para muchos observadores fue un error: no reemplazo nombres que hace años lo acompañan.
Para Mussi, es lealtad, pero para muchos, es como que comienzan a echar raíces y dejan de estar en movimiento, acompañando el trajín de Mussi quien -dicho hasta por opositores- es una imparable máquina política y de gestión.
Cuando pasan muchos años con la misma gente, lo primero que ocurre es que la propia tropa le ‘agarra la vuelta’ al jefe, y en muchos casos, hasta los pasan como postes caídos, y en otros, hastan arman sus propios espacios dentro mismo del municipio, como ocurrió hasta con secretarios y con el ex jefe de Gabinete Javier Amat, entre otros.
Hay áreas importantes que ya no funcionan como años atrás, pero Mussi no reemplaza los cargos. Y no funcionan como antes, porque Berazategui no es el de antes, el país, la gente, nada es como antes, y el funcionario, que no se adaptó a los nuevos tiempos, trabajan al ritmo de los ‘90, cuando estamos en el Siglo XXI.
Los expertos creen que Juan José Mussi, en 2021, debería presentarle al Pueblo de Berazategui un nuevo equipo,, libre de aquellos que aún ya jubilados, siguen en sus sillones como si fueran de 50 años.
Y en el caso de las dependencias esenciales, Mussi tiene que asumir que varios de sus funcionarios ya mostraron el código de barras con la fecha de vencimiento sean viejos amigos, amigos de sus hijos o inclusive, parientes directos o indirectos.
LO QUE NUNCA QUISO
También se vio como Mussi tuvo que morder el amargo polvo de la crítica inmerecida, como fue el caso de Matías Aguirre, quien en el Berazategui de Mussi, en pleno 2020, se dio el gusto de enterrar en los arroyos, a humildes trabajadores que debieron sumergirse para llevar un pedazo de pan y un sachet de leche a la mesa de sus hijos…
Lo mas doloroso fue que el movimiento que somete a los humildes de esa manera, se denomina -increíblemente- ‘Evita’, quien hace años atrás era ‘La Abanderada de los Humildes’, denominación muy lejos de la actual realidad.
Mussi debe prepararse a iniciar una nueva etapa, ya aggiornada a convivir con el coronavirus, y a punto de cumplir 81 años, y para ello, debería plantearse la posibilidad al menos, de hacer cambios en secretarías casi ‘históricas’, consideradas ‘intocables’ porque el propio Jefe Municipal así lo hizo saber a todos.
Solo dos secretarios están en franca retirada, y ambos por su edad mas que nada:: Raúl Sabbatini, creador indiscutido de los parques industriales del distrito, y Raúl Torres, amigo de toda la vida de Mussi, actual secretario de Seguridad municipal.
Ambos funcionarios se acercan a los 80 años pero hasta ahora, figuran en el staff comunal.
SE LE FUE DE LAS MANOS
También encontró Mussi, parece, que un punto débil donde lo vienen golpeando, es el Concejo Deliberante.
Evidentemente quiso engalanar la presidencia del Cuerpo, y por ser el único profesional con título, dispuso que el veterinario Adolfo Roesler presida el hachecedé.
Nada mas lejos de la realidad que la incompetencia política le tocó con él, un desastre su gestión 2020 al frente del Concejo.
Para tomar las riendas del Cuerpo, Mussi previó el año pasado que su ahijado político de siempre, Florentín Omar Acosta ingrese como concejal. primero lo haría presidir el bloque oficialista, para después, en 2021, sentarlo como Jefe del Concejo Deliberante.
Mussi nunca asumirá que pudo haberse equivocado, porque así es su carácter, pero seguramente en su interior sabe perfectamente que salames como Roesler y Acosta, es mas lo que le hace doler la cabeza que sacarle problemas de encima.
Lo cierto es que de acuerdo a como armó su equipo dentro del HCD, ni Roesler ni Acosta están en condiciones de presidir el Cuerpo, lo cual automáticamente lleva a otra pregunta: ¿Quien podría ser el presidente del Concejo a partir de marzo de 2021..?