Durante todo el año, el nefasto concejal UC) Adolfo G. Roesler mantuvo una posición atentatoria contra la libertad de prensa.
Primero, inesperadamente y pese a que el DNU Presidencial sobre la pandemia habilitaba la circulación y trabajo de los medios de prensa, el edil -presidente del Concejo- prohibió el ingreso de los periodistas al recinto de la Casa del Pueblo (seguramente creyéndose el dueño…); tras una reacción en cadena de los medios, El Adolfo tuvo que habilitar lo que él mismo -y sin sustento alguno- había prohibido.
No obstante y fiel a su posición de Anti-Prensa (raro teniendo una hija periodista) el tal no permite que los periodistas puedan acceder a los distintos bloques para hacer su trabajo.
Hace inteligencia pidiendo que se le comunique a él a quien van a ver los periodistas, y así tener bajo control las visitas de la Prensa.
Suciedad total aunque viniendo de un ‘monto’ -como él siempre se definió- actúa como los ‘arrepentidos colaboracionistas’ de los militares en los años de sangre del país…
Mugre total de alguien que -tristemente- conduce la Cámara de Representantes del Pueblo de Berazategui como si fuera una unidad básica ¿o una célula?
Igual, como venimos diciendo, este lamentable sujeto no haría lo que hace si no le hubiere sido poder desde lo alto. Desede el quinto piso, por ejemplo…