Una verdadera pesadilla vivieron ayer los vecinos de la zona de Ranelagh, por una descontrolada ‘fiesta clandestina‘ convocada por las redes, donde cientos de jóvenes se dieron cita y que terminó -como siempre- en un desastre para la gente del barrio.

A través de las redes comenzó la convocatoria a una ‘fiesta‘ cuya dirección se daría ‘a las 00 horas‘. Se recomendaba «traer escabio y todo«, lo que hizo presumir a los vecinos que habría un problema -y grande- en puerta.

El encuentro fue en plena calle, vía pública, de la cual se apoderaron los organizadores, la cerraron y hasta cobraron entradas para ingresar, en calle131 entre 43 y 44, donde cientos de jóvenes de ambos sexos se dieron cita, con la música a todo volúmen y abundante consumo de alcohol y drogas, según denunciaron hoy los vecinos y exhibieron videos y fotos de los hechos para confirmar las afirmaciones.

A la madrugada, como era de esperarse, comenzó el desastre. Empachados de alcohol y sustancias, los concurrentes a la fiesta clandestina comenzaron a pegarse, hubo corridas, piedras y botellazos, que dañaron varios vehículos de los vecinos de la zona.

Desde muy temprano en la madrugada, la gente del barrio comenzó a llamar al 911 y a Control Urbano, pero nadie los atendió. Se calcula que deben haber sido mas de 50 llamados a la central policial pero nadie atendió los teléfonos, mientras los inadaptados seguían a las pedradas y botellazos en la zona.

Los contribuyentes se mostraron muy enojados ya que aparte del silencio policial -del 911 y de la comisaría 2da. de Ranelaghtampoco la secretaría de Control Urbano siquiera atendió a la desesperada gente