Como vinimos publicando en primicia, ayer hubo una ‘fiesta clandestina‘ que cortó una calle, la 131 entre 43 y 44 del barrio San Blas de Ranelagh, donde la gente pudo ver la incontrolada circulación de alcohol y drogas en plena vía pública.

Como informáramos antes, un grupo de jóvenes organizaron una fiesta que se hizo en plena calle, dado que no solo cerraron la arteria señalada, sino que cobraban $ 100 a varones, y $50 a mujeres. Música a todo volúmen hasta el otro día, alcohol, gritos, droga y peleas, fueron el marco del encuentro -que había sido convocado por las redes- y que señalan como principal organizador al hijo del propietario de conocida firma de transportes, Leandro Leiva.

En el amanecer, los descontrolados jóvenes comenzaron con las ‘clásicaspeleas, corridas con pedrada y botellazos, en medio del temor y la incertidumbre vecinal, que llamó en reiteradas ocasiones al 911, a la comisaría 2da. de Ranelagh (que, según los vecinos, sabía de antemano de lo que iba a hacerse allí pero… por algo no apareció ni un solo móvil) y a la secretaría de Seguridad municipal. Nadie, absolutamente nadie atendió los teléfonos ni envió patrulleros al lugar.

En las últimas horas, se confirmó que en la reyerta generalizada de la fiesta clandestina, hubo un apuñalado en el tórax que debió ser atendido en el hospital ‘Evita Pueblo‘ y que fue identificado como Rodrigo Lautaro Rodríguez, de 23 años, domiciliado en 24 entre 140 y 141 de Berazategui.