El lamentable exitismo‘ propagado por la prensa oficialista de nuestro país, aplaudido por los casi 9 millones de beneficiarios de distintas ayudas gubernamentales, y sufrido por quienes saben que no deja de ser el sonido del pájaro Campana, que llama a misa entre los árboles con su canto imitador, sigue idiotizando a la mayor parte de los habitantes del país, mientras el coronavirus sigue su terrible e imparable cosecha de vidas humanas en Argentina.

Ante el hervidero social que comenzó a vivirse en los últimos dos meses en el país, el Gobierno Nacional inició su ‘operación Sputnikgastando millones de pesos en una vacía campaña «pro-vacunación» logrando engañar a un importante segmento de los habitantes. Inicialmente, Alberto Fernández lanzó que el país habían «comprado 20 millones de dósis» de la vacuna fantasma, la ‘Sputnik V’.

Unas semanas después de la fanfarria presidencial sobre el estrepitoso anuncio, supimos la verdad; solo 300.000 dosis vendrían al país. O sea un 0,47% de la población argentina, unos 45 millones de habitantes, recibiría la ansiada vacuna contra el COVID.

El 90% de los argentinos desconoce que, en realidad, esa primera dosis no inmuniza a nadie, sino que prepara el organismo para la segunda dosis que ‘sería‘ supuestamente, la verdadera vacuna.

Cuando los 300.000 vacunados en primera instancia aguardaban la segunda dosis, y tras varias postergaciones, un avión de bandera finalmente vuela a Rusia para traer… 220.000 dosis, según el anuncio oficial.

O sea ni siquiera los que recibieron la primera parte, podrán completar su ciclo previsto. 220.000 dosis ingresaron esta semana al país.

A este circo y caravana de mentiras oficiales, hay que agregarle que desde los municipios convocaron a «inscribirse para recibir la vacuna…». O sea no solo los vacunados en primera instancia no podrán cumplir el ciclo, sino que les mintieron en la cara a los ciudadanos como que «hay vacunas para todos«. También la gran mentira gubernamental llevó a que las dosis -que inicialmente eran para personal de la Salud y esenciales– terminaron recibiendo la dosis (de lo que sea) mucha gente que nada tenía que ver con ello.

Y ahora, solo ingresan 220.000 dosis de la ‘Sputnik V‘, vacuna ficticia, que ni siquiera alcanza para los 300 mil habitantes que recibieron la primera!

Dato que no hay que dejar pasar de todo este negociado: Bolivia es el segundo país -junto con nosotros- de la región que usará la vacuna rusa. Recibió 20.000 dosis (con 10.290.000 habitantes…).

LAS CONTRAINDICACIONES

Como si fuera poca la escaramuza de engaños de la Casa Rosada, desde la Anmat taparon las verdaderas contraindicaciones de la fantasmal creación de Putín para currar a los países sudamericanos. Obviamente es posible que tanto esfuerzo por la mentira, sus consecuencias y demás, debe ser un gran negocio oculto, ya que Fernández anunció la compra de 20 millones de dosis (para vacunar a 10 de los 45 millones de habitantes del país) y solo recibieron 300.000 en el primer vuelo, y 200 mil en el segundo…

Estos son los casos en los que está contraindicada, de acuerdo con el Instituto Gamaleya, que la creó: Hipersensibilidad a cualquier componente de la vacuna; Antecedente de reacción alérgica grave; Enfermedades agudas graves (infecciosas y no infecciosas) o exacerbación de enfermedades crónicas que puedan poner en riesgo a la persona; Embarazo y periodo de lactancia, porque no se ha estudiado su eficacia y seguridad en ese periodo; Menores de 18 años (no se ha estudiado su eficacia en ese grupo etario).

A finales de diciembre, Gamaleya actualizó su información para señalar que Sputnik V es eficaz en mayores de 60 años. Hasta entonces, la vacuna estaba contraindicada para ellos por falta de estudios