Un constante cruce alrededor de la inminente asunción, como concejal, de Vanina Passalacqua el próximo jueves 4, tiene una indiscutible jurisprudencia legal que apoya la jura de la mujer, en lugar del concejal saliente.

Como se recuerda, el Concejo Deliberante de Berazategui, extraña e increíblemente le obsequió 8 meses de vacaciones pagas en Italia al edil (PRO) Marcos Cuellas. El mismo se fue a vivir y trabajar a Génova, Italia, a mediados del año ppdo. con una licencia con goce de haberes votada por el kirchnerismo beneficiando al edil macrista.

La enorme presión de los contribuyentes, que se hartaron del manoseo a la democracia de los concejales ‘peronistas‘, que hicieron ‘beneficiencia‘ con el erario público, llevó a que Cuellas deba terminar con el saqueo a los dineros de la comunidad de Berazategui.

Aún así, los kirchneristas amigos del macrismo, le otorgó una «extensión de licencia con goce de haberes» hasta el 1° de febrero último.

En ese interín, el segundo sucesor de la lista por la cual ingresó Cuellas, Juan Carlos Cáceres, comenzó a reclamar la banca en juego, aduciendo que «al irse un hombre, por reemplazo de género le corresponde» a él. Sin embargo, la que se prepara para jurar el jueves, es Vanina Passalacqua, sucesora inmediata en la lista. Cáceres dice que le corresponde a él «por género» pero hay jurisprudencia y antecedentes que muestran que en el caso de los concejos deliberantes, no corresponde asunción por género, sino por orden de lista.

ANTECEDENTE JUDICIAL

En noviembre de 2019, se llevó a cabo una sesión ordinaria en el Concejo Deliberante de Merlo en la que se tomó juramento al candidato Maximiliano Dodera, decisión que a juicio de los reclamantes, resulta contraria a las normas electorales vigentes tanto al tiempo de la elección –cupo femenino– como al momento de producirse el reemplazo –paridad de género-, pues considera que estas disposiciones determinan que si renuncia a su banca una mujer debe ser reemplazada por la primera mujer que le siga en el orden de la lista, aun cuando antes hubiere un varón.

Ocurrió que el Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo N° 1 de Morón se declaró incompetente para decidir por considerar que el caso es propio de la competencia originaria de la Suprema Corte. Fue ante una pretensión declarativa de certeza deducida por Mabel Graciela González, quien fuera electa concejal suplente en el Concejo Deliberante de Merlo y adujo encontrarse en un estado de incertidumbre en punto a su derecho a ocupar la banca que en ese órgano deliberativo quedó vacante ante la renuncia que presentara quien fuera titular en cuarto lugar en la misma lista, la edil Ana Graciela Ferreyra.

La titular del Juzgado, como se dijo, se declaró incompetente por entender que se trataba de un conflicto producido “en el seno” del Concejo Deliberante y, como tal, propio de la competencia originaria de esa Corte.

Esa decisión fue objeto de un recurso de reposición. Rechazado ese remedio y elevados los autos a la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo con asiento en San Martín, la impugnación fue declarada inadmisible y el expediente radicado en la Secretaría de Demandas Originarias y Contencioso Administrativo.

En definitiva, la Justicia entendió que pese a tratarse de una mujer que dejó su banca, le correspondía asumir a quien seguía en la lista, y no por ‘género‘, sentando una jurisprudencia que hasta hoy sirve para dirimir estos planteos.