Jesús Nicolás Bravo comenzó a ser juzgado esta semana por los jueces del Tribunal Oral N° 5 de Quilmes en forma remota, por estar acusado de uno de los delitos más aberrantes; haber sido coautor del homicidio de una pareja de ancianos en Berazategui tras una entradera.
El imputado abusó sexualmente de la anciana de 80 años; así se determinó mediante una prueba de cotejo de ADN que coincide con el patrón genético de Bravo.
El juicio se hará mediante la plataforma Microsoft Teams, donde estará el debate en contra del encartado que estuvo prófugo años luego del aberrante hecho.
La fiscal será la doctora Mariel Calviño mientras que el defensor oficial de Bravo será el doctor Matías Iturburu.
Se trata del delincuente quien, junto a otros dos cómplices, le ocasionó la muerte a Mateo Cristaldo, de 85 años, y a Julia Velázquez, de 80. Bravo había golpeado y abusado sexualmente de la anciana.
Todo ocurrió en el marco de una entradera que tuvo lugar el 9 de octubre de 2013, en un domicilio ubicado en la calle 132 entre 9 y 10 de Berazategui; fue tal la golpiza a los adultos mayores que fallecieron tiempo después por las lesiones.
Los otros dos cómplices del sujeto ya fueron condenados.
Sin embargo, este delincuente, abusador de la mujer, logró mantenerse en la marginalidad; la prueba irrefutable fue un cotejo de ADN compatible con Bravo.
El delincuente fue detenido en 2017 en la localidad de Ezpeleta y ahora responderá ante los jueces Gustavo Farina; Mónica Rodri-guez y Juan Mata por el delito de «homicidio criminis causae para procurar la impunidad del grupo interviniente y para facilitar la comisión de robo (dos hechos) ilícito este último que concursa con los homicidios cometidos y con abuso sexual calificado con acceso carnal», que prevé una pena de prisión perpetua.