Si bien ya mucha gente lo sabe, sigue golpeando a la opinión pública el terrible saqueo del que fue objeto el Cementerio Municipal de Quilmes, en Ezpeleta, donde se llevaron todo lo que sea de metal sin impedimento alguno.

Desde las simples tumbas hasta nichos bóvedas y criptas, todo fue saqueado, robándose adornos, figuras y artesanías en las puertas de las bóvedas, despertando sumo interés de la sociedad el cómo pudieron sacar tantos kilos de metal, hecho que ya sufrió hace años el camposanto citado, con un saqueo similar.

Una recorrida por el interior del cementerio de Ezpeleta, permite a simple vista, comprobar el desastre que hicieron ya que las bóvedas familiares fueron abiertas, y aparte de llevarse los adornos de bronce -especialmente- también cargaron todo tipo de estatuas o decoraciones sean floreros o plaquetas de acero. Todo fue cargado y retirado del lugar.

Observadores del gran robo, coinciden en que para llevarse todo lo que falta en el cementerio, debieron utilizar vehículos tipo camioneta o camión, ya que a simple vista se nota que fueron saqueados centenares de kilos de metal. También hay sospechas de complicidades internas para poder concretar tremendo saqueo.

Las autoridades guardaron silencio. «Se está investigando» es la única respuesta que recibe la prensa que intenta indagar sobre el ilícito, y que puede hacerlo solo por teléfono, ya que aduciendo cuestiones de «protocolo«, no reciben periodistas