Sin dudas, las elecciones legislativas de este año tendrán un valor agregado en Berazate-gui, iniciándose con que muchos referentes políticos «le perdieron el miedo…» a Juan José Mussi, un legendario del Peronismo y -lejos- el mejor intendente que tuvo el distrito desde su autonomía en 1960.
Mussi, que en 2017 fue concejal por Unidad Ciudadana, en 2019 llegó a la intendencia por el Frente de Todos, apoyando la fórmula ‘Fernández – Fernández’.
Hoy, la mayoría de los sondeos y compulsas que se hacen en la Tercera Sección -y especialmente en el Conurbano- indican que ‘si hoy hubieran elecciones’ el FdT perdería, prácticamente en todos los distritos que integran la región mas castigada que rodea CABA en todos sus ‘cinturones’.
Mussi queda dentro del mismo esquema de los otros distritos, que plantean una posible derrota electoral en la que viene: La Inseguridad encabeza la lista de enojo de la gente, pese a que la falta de seguridad es un problema directo de la Provincia de Buenos Aires, pero que en toda la provincia, recae duro sobre los intendentes.
El otro tema que hirió la gestión del doctor Juan José Mussi, es el del agua potable.
Pese a que en el distrito se viene haciendo una gran inversión en el problema, y que se abren permanentemente pozos, el ‘daño’ ya está hecho.
El anterior intendente, Patricio Mussi, debió haber resuelto gran parte de este problema que hoy castiga a Mussi padre, abonado ello que en su momento, el juez federal Luis Armella tomó medidas sobre el sistema de redes de agua potable del distrito, que no se pudo prácticamente ni tocar el problema.
Y en tercer lugar, la desacreditación que la fuerza política de Cristina Fernández va cosechando -y en aumento…- también infligirá daños electorales a la propuesta mussis-ta.
Juan José Mussi es un eximio político, conocedor como pocos los entretelones previos a los armados de listas.
Él sabe perfectamente que las listas y acuerdos se cierran 30 segundos antes de la 0 hora de cierre oficial de listas.
Mussi sabe que posee un voto cautivo histórico de unos 120 mil votos, lo que a lo largo de los años le permitió tener diputados y un senador provinciales.
El último que ocupó un escaño bonaerense fue, precisamente, Juan José Mussi en 2013 siendo legislador hasta 2017, oportunidad en que encabeza la lista de concejales de Unidad Ciudadana hasta 2019 en que renuncia como edil y encabeza la propuesta para intendente por el FdT.
La caída en la imagen estaba contemplada desde el año pasado, según su círculo íntimo.
Mussi llega al Palacio de Cristal de Beraza-tegui en dicembre de 2019, y en marzo de 2020, el Mundo sucumbe ante la doblegante pandemia de Covid.
Los anhelos de su ‘gestión para el bronce’ quedan enredados ante el caos social que en Berazategui y toda la provincia, el peligroso virus desata.
El embravecido avance que algunos referentes preparan en el distrito, ponen el anciano intendente en una encrucijada.
Sabe Mussi que la baja de imagen debe ser equiparada con un aumento en la calidad de los candidatos que presente en su lista.
En las dos últimas elecciones, el Cacique de Plátanos ‘pagó’ a varios de sus amigos con una concejalía, especialmente para el retiro de la vida laboral -jubilación- de manera que puedan irse a la vida pasiva con una jubilación ‘digna’, como es la de concejal.
Muchos creen que «ya fueron pagados todos…» para esta que se viene.
Lo cierto es que Mussi sin dudas deberá armar una lista con nombres brillantes, con pocos flancos donde les peguen, porque las últimas encuestas que se hicieron en el distritos, en estas semanas, dan victoriosos a ‘Juntos X el Cambio’ por sobre la fuerza cristinista.
La diferencia hoy, en marzo, sería de 8 o 9 puntos arriba, lo que ‘avisa’ que puede ampliarse ese margen, ya que de por si, en diciembre de 2019, ‘JXC’ manejó mas de 24% de los votos.
Mussi tiene que oxigenar este año su gestión, si no quiere tener corridas o disgustos en el 2023.
Hay mucho malestar y decepción con algunas áreas perimordiales del municipio, desde donde se preocuparon mas en perseguir al contribuuyente, al comerciante, que de ayudarlos ante la pésima situación que planteó la pandemia.
A ello hay que sumarle la incipiente inseguridad y el ruidoso tema del agua y que, en general, el intendente no realizó cambios en secretarías importantes, algunas dce las cuales quedaron con la misma gente que de la época del anterior intendente, cuya gestión hizo agua por muchos flancos…
Juan José Mussi debe reacomodar su gestión, debe plantarse en reclamar una diputación provincial como corresponde un distrito que aportar votos como para sentar un diputado nacional; debe armar una lista de concejales con ‘nombres propios’ que no suenen a ‘amiguismo’ sino que sean personas ofensivas en lo político, que ataquen de frente con propuestas que cambien la imagen de las elecciones legislativas en Berazategui.