La historia tiene su inicio en una clínica de la zona. Un joven con heridas graves (lo habían tirado de un tren) y un carnicero de Berazategui, convaleciente de un problema de salud. El joven herido, que decía venir de ‘caminar oscuros caminos en la vida‘, hace buenas migas con el carnicero, al punto que el conocido comerciante, luego lo invita a su casa, donde conoce a la familia del hombre.

Diego Nicolás Ortega, careciente de un brazo, se involucra en una iglesia de la zona, Senda de la Vida, donde dice ser ‘evangelista‘.

Atravesando duros momentos, Ortega visita seguido al comerciante de la carne, quien compadeciéndose del hombre, le brinda ayuda en alimentos, ropas y hasta en dinero. Muchas veces, el ‘evangelistaOrtega se apersonaba en la carnicería, donde le hacía compañía al dueño, cebándole mate o pasando un trapo al mostrador, en señal de agradecimiento por la ayuda del comerciante.

Pasadas las fiestas, el ‘pastor‘ o ‘evangelistaOrtega le sugiere a su ‘benefactor‘, si puede ir todos los días a ayudarlo, a lo que el dueño del comercio le manifiesta que no, que el negocio ni siquiera da para pagar un sueldo mínimo, que siga así, cebando mate cuando él quiera y que no se haga problema si no podía concurrir, ya que el ‘pastorno tenía ninguna obligación con él.

Diego Nicolás Ortega solía sacarse selfies con el celular en la carnicería, cebando mate o acompañando solamente al dueño del local. Si pasaba algún proveedor del negocio, el ‘evangelista‘ le pedía que le saque una foto con el carnicero, y se quedaba hablando con el proveedor como si hubiera alguna relación.

Pocas semanas después, el ‘buen pastor‘, el ‘evangelistaOrtega remitió una carta documento a quien tanto le había dado y ayudado, reclamando por una inexistente relación laboral, citando como testimonios las fotos sacadas por él y por proveedores, a quien ofrece como testigos que seguramente confirmarían que el ‘pastor‘, efectivamente estaba a diario allí.

La familia del comerciante de la carne quedó azorada y golpeada. Siempre trataron de ayudarlo por su condición de invalidez y especialmente por su invocada condición de ‘Hombre de Dios‘.

Cerca de 300.000 pesos le reclama a su benefactor.

El mismo Diego Nicolás Ortega que aparece predicando en redes sociales, en el canal de la iglesia ‘Ríos de Vida‘ y en los de ‘Senda de la Vida‘, invocando a Dios mientras trata de avanzar en su corrupto plan de sacarle dinero a quien lo ayudó por meses ante su ‘pobreza absoluta‘ invocada por el sujeto…