Tras varios meses de situaciones y gestos que adelantaron la decisión, el presidente Alberto Fernández anunció que dejará el Grupo Lima, foro regional alineado con Estados Unidos y duramente crítico de Venezuela.
Sin dudas, dicha decisión es una nueva señal de alineamiento del kirchnerismo duro, un guiño al presidente Nicolás Maduro, dictador de Venezuela, y un nuevo rechazo argentino a la figura del líder opositor Juan Guai-dó.
Fuentes oficiales confirmaron que el Presidente decidió que «el país tome distancia del grupo que brinda respaldo a Guaidó y cuestiona la grave situación política, social y humanitaria que tiene lugar en Venezuela bajo el liderazgo chavista».
La permanencia de la Argentina en ese bloque regional, es uno de los ejes de las disputas al interior del Frente de Todos ya que el sector ‘duro’ ligado a Cristina Kirchner -y afín al gobierno de Nicolás Maduro- exigía al primer mandatario que abandonara el foro regional liderado por Brasil y Colombia crítico de Maduro.
La noticia fue confirmada en un comunicado de la Cancillería que preside Felipe Solá.
En el escrito, aseguran que «Argentina formalizó su retiro del denominado Grupo de Lima, al considerar que las acciones que ha venido impulsando el Grupo en el plano internacional, buscando aislar al Gobierno de Venezuela y a sus representantes, no han conducido a nada».
Entre las razones de la salida, la Cancillería sostiene que «la participación de un sector de la oposición venezolana como un integrante más del Grupo de Lima ha llevado a que se adoptaran posiciones que nuestro Gobierno no ha podido ni puede acompañar».
Para el gobierno argentino, «la mejor manera de ayudar a los venezolanos es facilitando que haya un diálogo inclusivo que no favorezca a ningún sector en particular, pero si a lograr elecciones aceptadas por la mayoría con control internacional» expresaron voceros.
En esa línea, pide sumar al diálogo a «voces provenientes de los principales actores sociales del país, como la Iglesia, el sector empresario y las organizaciones no gubernamentales, sin exclusiones».