La verdad, los bonaerenses casi que sentimos ‘vergüenza ajena’ ante el funcionamiento de la línea 148 que, lejos de brindar una atención adecuada, el número de atención gratuita del gobierno de la provincia de Buenos Aires resulta una burla para los bonaerenses que quieran plantear sus dudas ante la enfermedad que atraviesa todo el planeta.
Del otro lado de la línea telefónica, nunca aparece una voz para interactuar, más allá de meras grabaciones…
Efectivamente, mientras que la comunicación con autoridades sanitarias en épocas pandémicas debería ser fundamental para la ciudadanía, el gobierno que conduce Kicillof ofrece un servicio verdaderamente pésimo para los habitantes de Buenos Aires.
Así lo demuestra la grabación de recepción del llamado, que dura casi cuatro minutos de meros contestadores y la muchas veces irritable música de espera.
«Gracias por comunicarte con el 148, la línea de atención gratuita del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Te informamos que esta llamada puede estar siendo grabada. Por emergencias policiales llamá al 911, urgencias médicas SAME al 107, violencia de género al 144…», comienza diciendo el conmutador.
«Si querés actualizar tus datos de vacunación únicamente podés hacerlo ingresando con tu navegador a vacunatepba.gba.gob.ar en la opción portal de la ciudadanía. Por consultas sobre planes de vacunación contra COVID-19, marcá 1; por información o consultas acerca del coronavirus, marcá 2; por denuncias por irregularidades para resultados de hisopados u otros tests, por favor pónganse en contacto con la entidad que lo realizó», continúa la llamada.
Pero, aún después de los tres minutos, la historia continúa. «Para altas médicas por COVID-19, pónganse en contacto con personal médico o centro de salud; si está a la espera de la llamada del ministerio de Salud y aún no han pasado 48 horas, por favor espere a que se cumpla ese plazo; por presencia de síntomas u otras consultas relacionadas, marcá 1; para volver al menú principal, marcá 2», y sigue…
Finalmente, como si fuera poco, hubo infectados que denunciaron que la línea en cuestión no solo funciona mal sino también intermitentemente.
El desmanejo de la pandemia de la gestión de Axel Kicillof, cada vez, más expuesto.