Esta semana, desde el Poder se atacó frontalmente a la Prensa local, como viene siendo costumbre a manos del Concejo Deliberante. Esta vez, los descalificativos vinieron desde el Ejecutivo.
Visiblemente molesto por un comentario de un medio local sobre las pintadas de veredas en la 14 de ‘mano y contramano’ que no le agradó, el encumbrado político tildó de ‘pasquines de Berazategui’ a los que no coincidieron con él…
Pasquín es un término peyorativo empleado para definir un escrito anónimo que se coloca en un lugar público y que generalmente contiene un mensaje crítico y satírico contra una persona u organización, tal como la iglesia o el gobierno.
La palabra -de origen italiano- comenzó a usarse en Roma a principios del siglo XVI.
El término Pasquín surgió de la costumbre de colocar escritos con críticas satíricas en la estatua de Pasquino.
Tal vez, los que ejercen el poder de los votos, estarán sintiéndose sumos sacerdotes o césares, según su definición de ‘pasquin’.
Desconocemos a quien apuntó -o tal vez lo sabemos- pero si conocemos la creciente intolerancia de alguien que a lo largo de 35 años, supo disfrutar de verse en notas y fotos en algún de esos ‘pasquines’, y que por el hecho de no coincidir con una medida menor -pintar una vereda- ataca frontalmente tildando de esa manera al medio de prensa.
En el caso de este Semanario, no nos sentimos tocados por las palabras del político, dado que ni somos anónimos ni atacamos desde las sombras.
Somos un Semanario con casi 36 años en la calle, con una labor periodística ininterrumpida, y que hoy -pandemia mediante- tenemos un promedio de entre 50 y 70 mil lectores mensuales.
Tal vez el Poder haya apuntado a los que repartiendo 600 ejemplares mensuales, lograron comprar, desde una corresponsalía de un medio zonal, mas de 10 propiedades en pleno Centro, por un monto varias veces millonario, que en cualquier momento saldrá a la luz; o pasquines que fabricaron facturas para cobrar pautas mensuales, comprar también propiedades, ingresar sus familiares como empleados municipales, lograr viviendas en barrios municipales o, también, pueden ser los que cobraron millones en publicidad siendo de Capital, de otros distritos y hasta de otras provincias.
Verdad e Investigación respeta el voto de la gente.
Pero sería bueno que quienes se sirvieron por años de las mieles del periodismo local, hoy recapaciten antes de tildar de ‘pasquín’ a un medio simplemente por disentir con una pintada de vereda.
Si se trata de un escrito anónimo, que denuncie penalmente. Si se trata de un medio que él conoce desde antes de ser intendente, que se pregunte que pasó como para llegar a ese nivel de bajeza política.
Jorge Tronqui
Director