Nuevamente, y como viene sucediendo desde hace semanas, esta tarde otra vez se estacionó la camioneta de un ‘garrafero’ cargado de envases, para vender en la punta del barrio Luz en Ranelagh.

El garrafero trucho -la camioneta no exhibe ningún adhesivo de ‘transporte de explosivos e inflamables’- para sin ser molestado por el municipio, en la esquina de Av. Milazzo y 149, a solo 100 metros de las oficinas de Inspecciones y Bromatología de la Comuna, desde donde -evidentemente- una extraña ‘miopía oficial’ parece no ver tamaña anomalía…