Cuando ya es inminente el vencimiento del último Decreto de Necesidad y Urgencia presidencial este viernes, el Gobierno nacional analiza las nuevas restricciones que se implementarán a partir de este fin de semana con el objetivo de frenar la suba de casos de coronavirus, que continuó en claro ascenso pese a las medidas que rigen desde mayo.
En las altas esferas gubernamentales se viven momentos de definición y estudio de estadísticas, en Casa Rosada analizan un posible endurecimiento de las pautas que se comunicaría en las próximas horas.
En el peor momento de la pandemia según los datos oficiales, sostienen que «resulta necesario implementar urgente una política firme».
En ese marco, la provincia de Buenos Aires registró datos alarmantes en la última sema-na, con un aumentó del 20% en el promedio de casos diarios.
La meseta a la que se había llegado durante los últimos días de abril se desdibujó y, pese a las restricciones impuestas a la movilidad y a la presencialidad en las escuelas, la curva de contagios volvió a crecer.
Si bien el Jefe de Estado argentino descartó un retorno a la Fase 1 de la cuarentena, le pidió a los gobernadores reforzar los controles y no descarta imponer una drástica medida como la suspensión total de la circulación los fines de semana en las áreas más comprometidas.
Del análisis del repositorio de datos oficiales del Ministerio de Salud surge que se registraron 14.055 nuevos contagios durante las últimas 24 horas en la provincia de Buenos Aires por un total de 1.477.025 casos y 37.301 fallecidos desde el inicio de la pandemia.
Esta última semana marcó la diferencia y puso en alerta a la región: el promedio de nuevos casos subió un 20% en el territorio bonaerense, donde se pasó de una media móvil de casos diarios de 8.703 a 10.486 en apenas 7 días.