Las proyecciones de crecimiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico -OCDE- para la Argentina, muestran que al país le faltan al menos cinco años para recuperarse de la caída económica que le generó la pandemia desatada a fines de 2019.
De hecho, de todos los países emergentes considerados para el estudio, Argentina es el que peores proyecciones de crecimiento tiene: recién en la segunda mitad de 2026 terminaría de recuperarse de la caída del 9,9% de 2020.
En el ranking de economías emergentes, Sudáfrica es la penúltima, ya que para fines de 2024 recién se estaría poniendo a la par de su nivel de actividad de 2019.
La metodología de este ránking también implica una corrección del crecimiento del PBI por el aumento esperado de la población, que en el caso argentino, ronda el 1,1% anual.
El informe de la OCDE evaluó como «tempranas y osadas» las políticas de sostén de la economía que desplegó el gobierno el año pasado por 2,2 puntos porcentuales del PBI.
«Ingresos mas fuertes, en parte relacionados al precio de los commodities, han mejorado un poco el resultado fiscal, mientras que el gasto covid se recortará gradualmente en tanto se afirme la recuperación» indica el ente.
Y agrega: «Esto reducirá la necesidad de financiamiento monetaria en el corto plazo. Delinear un sendero de mediano plazo hacia la sostenibilidad fiscal ayudaría a recuperar la confianza y impulsar la inversión. Hay un amplio espacio para el ahorro fiscal en mejorar la eficiencia del gasto público y revisar la exenciones tributarias. Ampliar las transferencias de dinero condicionales puede ayudar a reducir la pobreza que afecta al 42% de la población y sostener los ingresos, incluyendo los de los trabajadores informales», recomendó el organismo.
Los demás países de la región evaluados por la OCDE para sus Proyecciones de crecimiento, muestran una recuperación notoriamente más acelerada.