Dicen por ahí, que entre las ramas de Hudson se escuchaba el ronco cacareo de la vieja Bandurria bataraza, que por como se veía el tema, algunos dicen que parecía mas un gorgojeo que un cacareo…
Es que en el mundillo de las garrapatas, habrá querido prenderse pero no pudo siquiera acariciar la pata, y los cantos fueron como amenazantes para los cinco que lo escuchaban…
Dicen que hasta invocó el ‘apoyo’ en la rama seca, de otro pájaro cantor, el Yunquillo atalayense, otro que está por migrar, dicen, porque el tren lo tiene a maltraer, y es tarde para correrse de las vías…