Si bien todavía quedan algunas semanas para encender los motores para calentarlos, las idas y vueltas en los prearmados dan tela para cortar en los mentideros de la zona, aún con barbijo y todo.
La novedosa ‘Casita Feliz’ (como llaman a la Casa de JXC) es uno de los puntos en que los observadores fijan -aún de reojo- sus curiosas miradas, la idealista creación del conocido dirigente peronista José Luis Tirao, que confió tanto en su proyecto que lo instaló en una vivienda familiar.
La idea inicial fue ganarle de mano al rear-mado de Juntos por el Cambios que ensayaban Julián Amendolaggine con Vanina Passalacqua y Marisa Luero. Con el extinto Angel Soto como ‘abanderado’ del PRO -en ese momento- se talló ‘La Casa…’ convocando agrupaciones o militantes dispuestos a afirmar el plan del ‘Corto’ Tirao para enfrentar a un anciano pero bien parado Juan José Mussi, quien «ya avisó» que dará batalla en las Legislativas.
Tras la muerte de Soto, y la llegada desde Europa de Vanina Passalacqua para asumir una banca de concejal, la ‘Casa…’ jugó una carta extra con Hernán Ríos, a quien sin siquiera figurar en la nómina de autoridades partidarias del PRO, se descolgó con una presidencia fantasma, inventada con el argumento de una ‘acefalía’ de jefatura del macrismo por el fallecimiento del entonces referente.
Pero la jugada de ‘La Casa JXC’ trastabilló -y mal- con los papeles legales sobre el PRO, donde queda perfectamente validado que después de Kunz y Cuellas -ambos lamentables autoridades del PRO- por orden sucesorio la presidencia le corresponde a Vanina Passa-lacqua, quien ni siquiera pasa por el porch de la Casa.
LOS DEVORAN LOS DE AFUERA…
Ante esta inusitada pulseada, Tirao, armador indiscutido de la ‘Casita Feliz’ sienta en los controles al abogado y referente de Lilita Ca-rrió, Marcos Biondo, quien haciéndose el distraído, le planta la bandera de ARI/CC en la terraza del búnker creado por el peronista boquense.
El ‘Corto’, sin embargo, sigue sumando agrupaciones, grupos o personas que al menos sean conocidas, para debilitar la estrategia de Guillermo Fiad y Walter Lanaro, de crear un ‘JXC’ propio, sin ‘La Casa…’ y con los nombres de Vanina P. -que tendrá como Misión Imposible, hacer conocer a Amendolaggine- y los billetes de Marisa Luero, que para no aburrirse en el country de Hudson, quiere ser concejal, según dicen.
Pero el grupo descubre que tienen el campo minado, ya que Gabriel Kunz quiere resurgir en el PRO de la mano de Passalacqua, Campbell y otros que supieron ser socios políticos (…) de Gabriel K.
A su vez, casi paralelamente Tirao encuentra -también- el campo minado ya que su bunker no muestra la pretendida bandera de «Casa de JXC» sino que sus antenitas de vinilo detectan un banderín de ARI que a su vez arrimó fantasmas del pasado, como la ex concejal Ana Cioch que de repente se sienta en la cabecera, seguramente traída por alguien que tiene ‘chapa’…
Tirao tiene su periscopio apuntando a La Plata, pero en esa actitud, y confiado del apoyo y acompañamiento de Biondo, ahora tiene que lidiar con los okupas políticos del ARI que agarraron la manija de la ‘Casita’ que ahora llaman «Lilita Feliz»…