Esta semana, en Berazategui se produjo un hecho político preocupante. El intendente municipal, Juan José Mussi envió dos cartas documentos a igual número de medios de prensa, intimándolos a ‘abstenerse de publicar o difundir falsa información…’ sobre la instalación de una alcaidía en el distrito.
Las Cartas Documento enviadas plantean ‘graves consecuencias legales’ para esos medios anunciando que «salvo retractación verza…» el intendente accionará al respecto.
La misiva legal apunta a una «falsa información sobre una supuesta cárcel o prisión a instalarse en nuestro distrito».
Acá se dan dos ejes, uno de los cuales -posiblemente el mas importante- fue pasado de largo por los medios.
No se instalará ninguna cárcel ni prisión en Berazategui. Nunca se contempló que ello ocurra algún día.
En todo momento se habló de una alcaidía que ni legal, ni técnicamente es lo mismo que una prisión o una cárcel.
Pero en la publicación de algunos medios se dio lugar a la campaña de la oposición hacia Mussi, y ahí empezaron a hablar de una ‘cárcel en Plátanos’ lo que no gustó a los vecinos. Y al ver que ello ofuscó a la comunidad, desde algunos sectores empezaron a agijo-near con una supuesta ‘cárcel’ la cual -reiteramos- en ningún momento siquiera se habló.
El verdadero problema fue que el expediente respectivo fue tratado sobre tablas, o sea no hubo discusión previa. Simplemente se presentó y se votó.
Entonces ¿porqué no se hizo escándalo por ésto, en vez de inventar la llegada de una cárcel a Berazategui?
Simplemente porque los concejales supuestamente opositores también votaron el tema. Solo Torrisi fue negativa en su voto. Passalacqua ese día no concurrió.
El expediente obtuvo casi casi una mayoría absoluta…
Ahí entonces comenzaron a pegar por lo de la ‘cárcel o prisión’ para generar malhumor en la sociedad.
Por un lado, diciéndole a la gente que viene una cárcel, y por el otro, la ilustración que hizo un medio de Quilmes, usando la imagen del intendente de Berazategui como si estuviera preso él…
A veces es difícil poder cumplir con una labor que necesita objetividad cuando se está comprometido con la oposición, o usar imágenes agresivas para ilustrar un tema que -encima- no es como se plantea, y eso llevó a que un intendente, asesorado por los abogados del municipio, se haya ‘jugado’ en enviar las cartas documento las cuales permitieron una movida de medios de prensa de los tres distritos que comprenden la región, muchos de los cuales -y nos consta- no sabían exactamente el transfondo de la cuestión.
LIBERTAD DE PRENSA
De todas maneras, por sobretodo debe considerarse la Libertad de Expresión, como la de Prensa.
Si algún funcionario, o ciudadano común entiende que es atacado o injuriado por una publicación, y decide solicitar una retractación, puede hacerlo con la misma libertad que alguien tiene de publicar o decir. Pero lo difícil es el equilibrio en los términos del proceso.
Por ejemplo, no es lo mismo reclamar «ante versiones maliciosas o etc…» que decirle a un periodista que va a tener «graves consecuencias…» por lo publicado en caso de no retractarse.
Tanto los medios involucrados, que deberán evaluar la forma de encarar sus publicaciones si correspondiere como el que se siente injuriado o calumniado deberá ver la terminología usada para reclamar por un artículo, ya que las frases citadas en una carta documento pueden poner al intendente a la misma altura de aquellos contra quienes reclama…