El caso del chofer Nahuel Nedich, de la línea 324, interno 92, Ramal 16, que ayer fue asaltado y mutilado de un dedo en la zona de Laprida y Martin  Rodriguez, Quilmes, aparte de la lógica indignación de la sociedad toda, agregó un nuevo episodio, al conocerse lo ocurrido tras el ataque de la pareja de asaltantes que robó en el micro que él conducía.

Según testigos y comentarios sobre el hecho, tras el ataque en el cual le cortaron un dedo –que estaba colgando solo por la piel- un móvil policial del Comando de Patrullas Quilmes, presente en el lugar, al ver la situación, el dolor y los gritos del chofer atacado, pidió autorización a su base para trasladar en urgencia al trabajador del volante, pero el Jefe de dicho Comando, Comisario Ernesto Ferreyra, no solo habría dado la orden de no proceder a ese traslado, sino que habría amenazado con sancionar al personal policial que actuara en la emergencia.

No obstante ello, y arriesgándose a las sanciones, la dotación de dicho móvil traslado urgente a Nedich hasta el hospital ‘El Cruce’ de Fcio. Varela, donde posiblemente por la tardanza provocada por el comisario ferreyra, se terminó amputando el dedo sin poder reimplantarlo al chofer agredido.

El incidente con el Jefe Policial quilmeño despertó el repudio de los choferes, el gremio del transporte de pasajeros y la sociedad quilmeña, a la vez que ya se hizo público que pedirán la remoción de Ferreyra de la dependencia.

Según pudimos saber, dicho Comando atraviesa un duro momento con el personal, muchos de los cuales vienen pidiendo carpetas para no estar allí, dado el contínuo maltrato que reciben de Ferreyra