Increíblemente, en Argentina está permitida la caza de trofeos de pumas.
Ello tiene como fin «obtener partes del cuerpo del animal, como colmillos o cabezas, a modo de “trofeos».
Dicha práctica denominada «caza por trofeos» se encuentra reglamentada por el Decreto 666/97 de la Ley Nacional 22421 de Conservación de la Fauna desde 1981.
Esta normativa también «habilita la exportación e importación de las piezas que obtienen los cazadores»
Partes de pumas que cuelgan en las paredes ocultan al mundo la sangre derramada.
Estamos en un ranking del terror: Argentina es el 7º país exportador y 23º importador de ‘trofeos de fauna’ del mundo, siendo una de las especies más codiciadas el puma, como así también el elefante (datos extraídos de la Convención CITES).
Un gran número de proteccionistas que buscan preservar la existencia del aniquilado puma, buscan firmas para «poder acelerar la sanción de una ley que prohíbe la importación y exportación de trofeos de caza y así proteger al puma, especie emblema de nuestra cultura».
Como antecedentes, se cita que «en Latino-américa, tanto Costa Rica como Colombia han emitido legislaciones que restringen y prohíben la exportación e importación de trofeos de caza; mientras que más de 40 aerolíneas internacionales han restringido los envíos de trofeos de caza en sus vuelos».
La corriente que lucha contra el exterminio de los pumas, manifiestan «Queremos que Aerolíneas Argentinas se sume! a esta cuestión!».
El puma es un animal propio de nuestra región y un eslabón indispensable por su rol como depredador.
Proporciona hábitat y recursos a las demás especies del entorno, logrando un equilibrio ecosistémico. «Protegiéndolo, protegemos el ambiente».
El bienestar animal «se ve seriamente comprometido en los criaderos orientados a la caza de trofeos pues los pumas son víctimas de hacinamiento, canibalismo, y estrés, entre muchos otros efectos negativos para su calidad de vida».
Además, «estos criaderos no son rentables porque mantener pumas hasta la adultez requiere una enorme inversión económica, lo que nos resulta alarmante: pueden encubrir la captura ilegal de pumas que viven libres en su ambiente para destinarlos a la caza de trofeos».