Después de 13 años, Argentina tuvo una muerte por rabia humana. Ante esta lamentable situación, desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires resaltan la importancia y la necesidad de atender de forma adecuada a nuestros animales de compañía, respetando los cuidados esenciales, vacunándolos contra la rabia desde los 3 meses, una vez al año.
Hasta hace un tiempo, el último caso de rabia humana en Argentina fue en la provincia de Jujuy en 2008; y en la provincia de Buenos Aires fue en 1981.
En mayo de este año, repetimos el episodio que terminó con el lamentable fallecimiento, que no debería haber ocurrido, de una mujer de Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires.
Según el informe del Ministerio de Salud de Nación, entre 2013 y 2020 se registraron 31 casos de rabia canina; y 12 de rabia felina. En ese sentido, las autoridades del Colegio de Veterinarios Bonaerense, señalan que «la rabia es una enfermedad zoonótica, es decir, es una enfermedad que se transmite de los animales al hombre; pero es cien por ciento prevenible. En contraposición, una vez que se presentan síntomas, la enfermedad es mortal tanto para humanos como para animales», resumen los referentes del Colegio.
La rabia afecta el sistema nervioso central de los mamíferos; y se transmite por la saliva del animal infectado, variando el período de incubación, que puede ser de unos días a meses.
Según la Organización Mundial de Sanidad Animal es una de las zoonosis más mortíferas en el mundo, causa la muerte de alrededor de 70.000 personas por año, y más del 95% de los casos de rabia en el hombre se deben a mordeduras de perros infectados.
Ante esta situación, una vez más se destaca «la importancia del rol de los veterinarios, encargados de la vacunación antirrábica en los caninos y felinos, actividad que se propicia incrementar y estimular en Centros de Zoonosis y servicios veterinarios del ámbito estatal o privado».
Cabe señalar que «por Ley N° 15465/60, los veterinarios, los médicos, los laboratoristas y anatomopatólogos tenemos la obligación de notificar enfermedades con implicancias en la Salud Pública», explican desde el CVPBA por lo que es notorio el rol protagónico de cada uno de los actores en la vigilancia epidemiológica.
Es por ello que «para erradicar la rabia, todos debemos poner de nosotros. El propietario de animales de compañía debe cumplir con el Plan Sanitario; los profesionales veterinarios debemos controlar, erradicar y prevenir posibles zoonosis e informar y educar a la comunidad; y el Estado debe cumplir con su rol en pos de resguardar la Salud Pública», señalan los profesionales del Colegio de Veterinarios de Buenos Aires y agregan que «hace más de 20 años venimos cuestionando el rol de los Centros de Zoonosis y proponiendo proyectos en pos de una verdadera gestión, con el objetivo que asuman su real misión y que no sean solo centros de castraciones».
En este contexto, bajo el lema ‘0 rabia para el 2030’, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) se ha propuesto para el año 2030 erradicar la Rabia en el mundo; a efectos de «lograr un desempeño de políticas de Estado que acompañen esta decisión se está trabajando en estrategias de prevención conjuntas, y desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos acompañan y apoyan esta propuesta».
Así como la rabia, en la actualidad, hay más de 200 zoonosis identificadas que «representan una clara amenaza para nuestra salud y para el bienestar de los animales y, que también ocasionan pérdidas en la producción con su implicancia económica».
En este contexto, «el CVPBA sigue trabajando con los profesionales veterinarios para contrarrestar esta situación a través del compromiso en las tareas de vacunación, y en hacer llegar información a la población en general, ya que la prevención es el mejor tratamiento».