El ministro de Economía Martín Guzmán tu-vo, la última semana, la mayor colocación de deuda desde que asumió. Entre la primera y la segunda vuelta de la última licitación, emitió títulos de deuda en pesos de corto plazo por $413.638 millones entre instrumentos a tasa fija e instrumentos ajustados por inflación.
La cifra equivale al «total de los vencimientos del mes y un 155% adicional de finan-ciamiento neto positivo», es decir, más endeudamiento.
El hecho de que los dólares paralelos estén retrocediendo y la tasa de inflación le gane al ritmo devaluatorio del dólar oficial (4% esperado vs. 2,9% en febrero, por ejemplo) genera incentivos para que el mercado apueste a instrumentos de corto plazo en pesos, en especial a tasa variable.
De esta forma, mes a mes, la Secretaría de Finanzas viene ampliando la cantidad de pesos que logra captar del mercado en línea con el objetivo acordado con el Fondo Monetario Internacional: financiar el déficit en el mercado y no recurrir al Banco Central por más del 1% del PBI en todo el año, una gran diferencia respecto de la forma de financiamiento del año pasado en el que Pesce le giró a Guzmán 3,9% del PBI.
Guzmán tomó deuda en el año por unos USD 3.800 millones y cubrió menos de la mitad del déficit.
En enero, el financiamiento neto positivo había ascendido a $139.070 millones (o 147% de los vencimientos).
Por ende, el primer bimestre cerró con financiamiento por un total de $323.992 millones, nada menos que el cuádruple (423%) que los $76.584 millones que sumó en enero y febrero de 2021.
Incluso si se lo depura del efecto inflacionario, el crecimiento de endeudamiento fue del 280%, prácticamente el triple.
Esta cifra, equivalente a los 1.650 millones de dólares a tipo de cambio paralelo, tiene una tasa implícita efectiva superior al 11% anual frente al dólar oficial, no tanto porque efectivamente se trate de tasas reales, sino porque el mercado por el momento descuenta un movimiento del dólar oficial similar al de febrero y no a la par de la inflación, para la cual las expectativas son al menos 10 puntos más altas.
Ante ello, el Banco Central se comprometió con el FMI a soltar el dólar para que acompañe la inflación.
Si bien este enero el fisco tuvo su peor desempeño en varios años al terminar con un déficit de $16.698 millones, esta vez -a diferencia de los meses previos- los recursos financieros conseguidos en el mercado en los primeros dos meses del año alcanzan holgadamente para cubrir el bache.
Y alcanzan para cubrir otro 0,37% del PBI aproximadamente de déficit de meses posteriores.